SEGURIDAD
La falta de personal en la cárcel eleva los incidentes graves desde 2012
En lo que va de año ya se han registrado 53 / Los sindicatos se concentran en la Subdelegación
Concentración de funcionarios de prisiones frente a la Subdelegación.-ISRAEL L. MURILLO
«La situación va a estallar». Con esta frase resumía ayer uno de los representantes sindicales de la cárcel de Burgos la situación de deterioro de las condiciones labores que sufre la plantilla por la paulatina falta de efectivos y que afecta de manera especial al área de interior, en el que trabajan los funcionarios que están las 24 horas con los internos.
Los representantes de los sindicatos UGT, CCOO, Acaip-USO, CSIF y APFP retomaron ayer las movilizaciones, que llegarán «hasta donde sea necesario» para reclamar la ampliación de la plantilla del centro penitenciario de Burgos.La concentración se realizó frente a la Subdelegación del Gobierno, a la espera de que reciban una respuesta del subdelegado, José María Arribas Andrés, al que solicitaron un encuentro el pasado 5 de febrero.
La falta de personal en la cárcel es un problema que se lleva arrastrando desde hace años. Y está incidiendo en la conflictividad del centro. Desde el año 2012, el número de incidentes graves o muy graves no ha dejado de crecer.Según las cifras que aportó el secretario general de Instituciones Penitenciarias de Comisiones Obreras, Ángel Moreno, en el centro penitenciario de Burgos se registraron 367 incidentes el pasado año, un 8,8% que en 2014. «La situación en Burgos es insostenible», resumió.
Y en lo que va de año se han registrado 53, que van desde peleas, agresiones, incautaciones de droga o de armas blancas. El diseño antiguo de la prisión burgalesa hace que haya una zona en la que hay más de 250 presos y cinco funcionarios. En la actualidad, la población reclusa de Burgos fluctúa entre los 400 y los 450, una cifra que se aleja de los más de 600 que llegó a haber en la pasada década, pero hace que, en las condiciones actuales, la ratio sea de dos internos por funcionario. Un día hubo una pelea entre varios internos en el patio y los funcionarios «se las vieron y se las desearon» para controlar el incidente. Y hay funcionarios que trabajan en interior que tienen 60 años, cuando la edad media de los reclusos de la cárcel ronda los 35 años. La edad media de los funcionarios del centro penitenciario es de 56 años, según los sindicados. Además, «no hay protocolo de agresiones», añade otro representante sindical.
El representante de Acaip en Burgos, Valentín Gómez, explicó que las principales carencias de personal están en el área de interior.La relación de puestos de trabajo establece que debe haber 94 funcionarios y «solo hay 69 efectivos».Aunque en realidad, de estos empleados hay seis en que están en comisión de servicios, tres en prácticas y cinco que pueden acceder a la situación de segunda actividad.En 2017, serían 10 los funcionarios que podrían pasar a esta situación, por lo que, si se mantiene la actual plantilla, en 2018 podría haber 48 funcionarios trabajando en interior.
El representante de UGT en Burgos, Jesús Gil, añade que el centro penitenciario es el que «peor situación tiene de España en reposición de funcionarios».
El representante de Acaip Castilla y León, José Antonio Cartón, incidió en las carencias de personal en las ocho cárceles de la Comunidad, donde faltan más de 500 funcionarios para cubrir las necesidades, y recordó que a nivel nacional se ha cubierto uno de cada tres puestos. Cartón habló también de la delicada situación por la que atraviesa del centro de Burgos, donde los funcionarios que trabajan a diario en áreas como interior «no cubren las necesidades» de la prisión de Burgos. A pesar de que las carencias de personal son crecientes, el representante de Acaip lamentó que lo único que ha hecho la administración ha sido«aumentar más de un 50% los expedientes abiertos a los funcionarios». Y añadió que a día de hoy «las vacaciones de los trabajadores del centro de Burgos no están aseguradas».