La suma de Podemos e IU dejaría a los socialistas como tercer partido
El reparto de escaños se mantendría igual que en el 20-D, pero habría un vuelco en la izquierda
Mientras Pablo Iglesias y Alberto Garzón siguen negociando generan una corriente de información de efecto positivo en el electorado de izquierdas que ya se ha visto reflejada en algunas encuestas. Podemos más Izquierda Unida podrían obtener más escaños juntos que separados, pero no sería así en Burgos aunque sí se convertiría en la segunda fuerza más votada de la provincia por detrás del Partido Popular, la primera de la izquierda relegando al PSOE a la tercera plaza.Esa afirmación, que habrán de confirmar las urnas el 26 de junio, se apoya en los datos electorales de los últimos comicios de diciembre y esas cuentas ya las han realizado en el partido de Pedro Sánchez. Si bien es cierto que el PSOE defiende con holgura el diputado obtenido en la circunscripción de Burgos el 20-D, pero no por ello deja de preocupar la pérdida de la posición de privilegio como referente del electorado burgalés de izquierdas.Según el escrutinio del 20-D, Podemos cosechó 36.612 papeletas, a las que sumaría en junio otras 10.099 por parte de Izquierda Unida, si se confirma la alianza con la coalición que lidera Garzón, y se mantiene la misma respuesta por los votantes, una posibilidad que las encuestas parecen confirmar.C’s aguarda su opción
A Ciudadanos le faltaron 3.240 votos para haber logrado un diputado por Burgos el pasado diciembre, escaño que le habría arrebatado al Partido Popular, así que cualquier vuelco significativo del electorado en favor de la formación naranja -como vaticinan algunas encuestas hasta ahora- pondría en aprietos a los populares, que, en todo caso, serían la fuerza más votada.Pero podría producirse la paradoja de que la formación de Mariano Rajoy ganase los comicios en Burgos por varias decenas de miles de votos de diferencia y obtuviera el mismo número de escaños que Ciudadanos o PSOE, con la mitad de papeletas.Para navegar en este proceloso mar de las perspectivas electorales, los principales partidos han decidido confiar en los mismos candidatos que fueron designados en diciembre. El caso más significativo es el de Miguel Vila, diputado cunero de Podemos por Burgos que aspira a repetir como aspirante por esta circunscripción en representación de la formación morada, pero que aún no tiene el visto bueno de su partido. De que repita dependerá también el pacto al que se llegue con Izquierda Unida, que en el caso de Burgos está en proceso de determinar quienes serán los nombres de su lista a la vez. En cualquier caso, el candidato se elegirá en primarias y en ese caso Vila tiene muchas opciones de resultar designado después de su experiencia en sus primeros meses en el Congreso.Populares y socialistas repetirán las papeletas del 20-D y en el caso de Ciudadanos se espera a la confirmación desde Madrid para volver a presentar a Rodrigo Ibeas.