Las nuevas cajetillas llegan en plena crisis del sector
La última directiva europea entró en vigor ayer y obliga el cambio de formato /Hasta finales de verano no se empezarán a vender para dar salida al stock
Imagen de un estanco de Burgos con las cajetillas con el formato actual.-RAÚL G. OCHOA
La nueva directiva europea que cambia el envasado de los cigarrillos y la picadura de liar, entró en vigor ayer. A partir de ese día las compañías tabaqueras tienen el plazo de transición de un año para que se puedan deshacer del stock existente con el formato tal y como ahora lo conocemos, para ir incorporando los nuevos. «Todo lo que está en el mercado se tiene que vender», asegura Carlos Pérez, presidente de la asociación de estanqueros de Burgos.
En la nueva cajetilla habrá menos espacio para la marca y se incluirán advertencias sanitarias con fotos impactantes en color sobre los riesgos que produce fumar, que ocuparán el 65% del envase, frente al 30% actual. Mensajes como ‘Fumar provoca 9 de cada 10 cánceres de pulmón’ o ‘Tu humo daña a tus hijos, tu familia y amigos’ intentarán alentar a las personas a dejar de fumar o desanimar a los que se quieran iniciar.
Según Pérez, al ser una incorporación paulatina desconoce cuál será el resultado y de si va a tener o no repercusión en la venta de tabaco. «No sabemos el impacto que puede tener, estamos a la expectativa y esperaremos a ver qué ocurre en septiembre, cuando se vayan incorporando todas las marcas».
Según los datos del Comisionado para el Mercado de Tabaco (Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas), se puede apreciar que en el año 2016 hasta el pasado mes de abril, se vendieron en la provincia de Burgos 5,5 millones de paquetes de tabaco -cajetillas de 20 unidades- respecto a los 5,6 millones en el mismo periodo del año 2015. Esto supone una reducción del 1,79%.
También en términos económicos en los primeros cuatro meses que llevamos de año ha caído la recaudación, con 24,5 millones de euros en la venta de cajetillas, frente a los 25 millones en el año 2015, es decir, un 2,04% menos. Así el sector se encuentra a la baja, a la espera de invertir la tendencia.
Pérez explica que aunque la gente sigue comprando marcas low cost, están repuntando las marcas premium. «La gente al disponer de más dinero y estar económicamente mejor, ha pasado a un segmento más alto de precio». Aún así este descenso, tanto en euros como en cajetillas, a principios de 2016, no significa que vaya a ser peor el resto del año en la provincia, ya que la estacionalidad interviene en la venta.
En este sentido, Pérez apunta que en Burgos influye mucho la climatología y después de casi dos meses lloviendo se ve reflejado en las ventas. «Si hace malo y sales a la calle, le das tres caladas al cigarrillo y te vas. Eso multiplícalo por miles de consumidores y se nota».
Por otra parte el presidente de la asociación de estanqueros de Burgos ha notado que el consumo después de Semana Santa no se ha incrementado, como en otros años. «Históricamente la gente dejaba de fumar a principios de año y veíamos que el consumo hasta Semana Santa era más ajustado, también por la cuesta de enero, pero a partir de ahí se recuperaba el mercado. Y este año no ha sido así». Desconoce el motivo, pero espera que con la llegada del buen tiempo, las terrazas empiecen a funcionar para que los consumidores se «sientan tranquilos y a gusto».