SOCIEDAD
Un club náutico para preservar la tradición
Pablo Gallo, director del club, recalca «la gran ilusión que tienen en este proyecto»
Imagen de los miembros de la junta directiva del club.-SANTI OTERO
El pasado 8 de junio tuvo lugar la inauguración de la sede del Club Náutico Deportivo Mar de Castilla que esta asentada en la cafetería Kivu, en la avenida la Paz. Su director, Pablo Gallo, relata con detalle la enorme tradición marinera que ha habido en Burgos remontándose a épocas del almirante Bonifaz y del auge del Consulado del Mar. Es esta tradición la que les ha motivado en gran medida a abrir esta sede, aunque Gallo prefiere usar el verbo «refundar» porque en realidad en la ciudad de Burgos han existido dos clubes náuticos anteriormente, el Club Náutico Arlanzón y el Club Náutico de Arija.
Fueron con estos clubes con los que se desarrollaron diferentes actividades en el pasado con la ayuda de la Diputación de Burgos, la gran afición que había a la vela en la capital y la adquisición de varios barcos y una lancha salvavidas motivaron a los amantes de este deporte a acudir a los pantanos a practicarlo, en especial al de Arija. También acudían al lugar gente de Arroyo, una localidad de Cantabria, y se realizaban regatas a nivel de clubes, aunque en una ocasión se acogió la regata DownHill, una regara profesional y de renombre.
Sin embargo la falta de instalaciones adecuadas en el pantano fue desmotivando a los asistentes, ya que los barcos al no haber rampas de acceso y pantalanes sufrían graves daños. Este fue el motivo que impulsó a Pablo Gallo junto con el arquitecto César Gutiérrez a desarrollar el proyecto para mejorar la escuela de vela de Arija, que a día de hoy ya cuenta con una rampa de hormigón que sirve para descender los barcos, y al final de la misma un pantalán donde poder atracar, convirtiéndola así en una actualizada escuela de vela.
El Club Náutico Mar de Castilla ha surgido con la intención de animar a los aficionados a la navegación a que pudieran tener un lugar donde reunirse y desde el que se organizaran actividades marítimas como se hacía en el pasado. A día de hoy hay inscritos 30 socios e invitan a que la juventud se empiece a aficionar a los deportes acuáticos, que actualmente están de moda en todo el mundo.
En el club como citaba Javier de Domingo, miembro de la directiva «se quieren hacer ponencias relacionadas con diversos aspectos de la navegación», ya sean deportes concretos, o clases relacionadas con el barco, el crucero, la vela etc., ademas , si algún socio es conocedor y experto en una determinada cuestión «puede desarrollar el mismo la charla y enseñar al resto», apuntaba Javier. El hecho de contar con expertos navegantes y con experiencia como Pablo Gallo y Francisco Casanova vicepresidente del Club Náutico es una «autentica suerte» concluyó.
Las actividades programadas desde la asociación «son diversas y están totalmente enfocadas a los socios», recalcaba Pablo Gallo, ya que para participar en ellas es imprescindible pertenecer al club, al que se puede acceder rellenando la solicitud que está en su pagina web, que espera que esté totalmente actualizada en breves.
Entre las actividades programadas destacan las salidas a diferentes puertos de las costa cantábrica como el de Santander, el de Laredo o el de Castrourdiales. Estas actividades son ideales para los amantes de la navegación y para pasar un día agradable el alta mar.
Desde este Club Náutico coinciden en que este ambicioso proyecto ha surgido para ofrecer un servicio a la ciudad de Burgos y recalcan la gran ilusión y afición que tienen para que siga adelante y puedan llegar a competir con el resto de clubes náuticos de Castilla y León. Afirman por otra parte que ya han comenzado una campaña para darse a conocer y promocionarse e invitan a todo el mundo, pero en especial a los aficionados a la navegación de Burgos, que se unan a ellos.