MUNICIPAL / REESTRUCTURACIÓN DE LA DEUDA DEL CONSORCIO

Los peritos de riesgo de los bancos deben evaluar cualquier acuerdo

Antes de llevar a Pleno un convenio para refinanciar la deuda del desvío se debe realizar este trámite / Las condiciones que se rechazaron en julio habrían caducado después de tres meses

Los activos del consorcio son los terrenos que fueron liberados tras la eliminación de las vías, muchos de ellos cerca de la antigua estación.-RAÚL G. OCHOA

Publicado por
N. E. BURGOS
Burgos

Creado:

Actualizado:

Los comités de riesgo de los bancos (Caixabank, Ibercaja y Dexia), que en el mes de junio autorizaron el acuerdo para reestructurar la deuda del consorcio del desvío, deberán volver a examinar las condiciones, ya sean exactamente las mismas que se rechazaron en julio o quizá algunas otras más favorables para los intereses municipales que podrían negociarse en estos días, ya que la operación se considera caducada. Han pasado más de tres meses y, por tanto, deberán ser examinadas para ver si se autoriza de nuevo la operación.

Los próximos días serán de intensa actividad tanto para las entidades bancarias como para el Ayuntamiento. Por un lado, es un paso previo que los comités de riesgo aprueben las condiciones en una reestructuración de una deuda que se eleva a 167 millones de euros, cantidad que sirvió para alejar del centro de la ciudad el trazado ferroviario. Por otro, el alcalde, Javier Lacalle, se comprometió a trasladar a las entidades las propuestas que los grupos de la oposición realizaron este jueves en junta de portavoces, tras conocer el informe del bufete Jiménez-Blanco. En este sentido, el primer edil aseguró que quería llevar al próximo Pleno de noviembre, si es el ordinario está previsto para el día 11, un acuerdo que contente a los grupos políticos y a los acreedores.

Fuentes de la negociación aseguran que las entidades quieren hacer valer las concesiones que ya realizaron en el acuerdo vetado por los grupos políticos de la oposición en julio, ya que «no existen en el mercado, ni públicas ni privadas, unas condiciones como las acordadas con el consorcio tanto en los tipos de interés como en el plazo de amortización». Mientras, desde el Ayuntamiento, se pretende llegar a una nueva solución modificando, al menos, el plazo de amortización de la deuda para prolongarlo más allá de los 15 años previstos en el convenio inicial.

Entre mayo y junio de este año los peritos de riesgo autorizaron a sus respectivas entidades a reestructurar la deuda en las condiciones que se hicieron públicas en los primeros días de junio. Así que ya se han cumplido los tres meses de validez del convenio. En concreto, el llamado por la oposición ‘acuerdo Foronda’, en referencia al concejal de Hacienda que lideró las conversaciones, planteaba pagar al menos 118 de los 167 millones con la venta de terrenos. Mientras que el Ayuntamiento se haría cargo de la denominada deuda no sostenible, los 47 millones restantes (más intereses) con un pago anual de 3,7 millones de euros durante los próximos 15 años.

Dicho acuerdo fue sometido a votación en el consejo rector del consorcio del desvío y si allí logró salir adelante con los votos del PP y de los representantes de la Fundación Caja de Burgos, pese a las abstenciones de PSOE y Ciudadanos y el no de Imagina Burgos, en el Pleno municipal fue rechazado por una amplia mayoría de 17 de los 26 concejales que estaban aquel día en la sesión.

La preocupación de todos los grupos políticos es máxima y, todos ellos, han hablado esta semana para dar a conocer su opinión sobre el informe externo encargado al letrado Jiménez-Blanco, con el que esperaban encontrar una nueva vía de defensa ante el apremio de los bancos en cobrar la deuda. El catedrático ‘liberó’ a los bancos de cualquier obligación e hizo responsable único de la deuda al Ayuntamiento, además aseguró que la disolución del entre supondría la transmisión automática de «activos y pasivos» a las cuentas municipales.

El alcalde aseguró este martes que confía en desbloquear la financiación de la deuda «ahora que queda claro que toda la responsablidad es del Ayuntamiento y de nadie más». Ese mismo día, el portavoz de Imagina Burgos, Raúl Salinero, consideraba «obvio e inútil» el informe en el que habían puesto otro tipo de esperanzas.

Cargando contenidos...

El pasado jueves los socialistas indicaban que el objetivo es lograr en una nueva negociación la flexibilización del periodo de pago. Mientras que el viernes, desde Ciudadanos se negaban a tirar la toalla, reclamaban una nueva negociación y mantener «como se pueda» el consorcio para evitar que recaiga el 100% de la deuda de manera inmediata sobre las arcas públicas.