TOROS
Antonio Picamills será el apoderado del rejoneador Óscar Borjas para 2017
El diestro recupera al que fue su caballo estrella ‘Espartaco’
El rejoneador burgalés reconoce que en la feria de San Pedro de Burgos le «pesó mucho la responsabilidad».-S. OTERO
Oscar Borjas tiene nuevo apoderado para 2017. El rejoneador burgalés ha alcanzado un acuerdo profesional con Antonio Picamills, taurino de larga trayectoria en distintos ámbitos, con el que han sellado una relación de forma amistosa y sin contrato de por medio.
El apoderamiento arranca con dos objetivos: consolidar la carrera del rejoneador de Carcedo y asentarse en las principales ferias de Francia, país donde se ha ganado un buen cartel tras el arrollador éxito cosechado esta temporada en el festejo a la portuguesa de Bayona. «Para 2017 la empresa ya nos ha confirmado que formará parte del festejo estelar de rejones del abono de Bayona», adelanta Antonio Picamills.
El acuerdo entre el nuevo mentor y el torero burgalés se venía fraguando desde que concluyó la campaña. Tras haber mantenido una relación profesional durante las últimas temporadas pero exclusivamente circunscrito a los festejos que toreaba en suelo francés, Óscar Borjas ha determinado que a partir de este momento sea el propio Picamills quien se ocupe de gestionar todas sin contrataciones tanto en Francia como en España. Con este acuerdo, el de Carcedo queda desligado de quien ha sido su apoderado durante el último ejercicio, José Luis Cazalla.
«Estoy muy ilusionado, Antonio Picamills siempre se ha portado muy bien conmigo y creo que es la hora de emprender juntos esta nueva etapa», explica Óscar Borjas. «Esta temporada todas las cosas de Francia me las ha gestionado él y eso es un gran aval. La oportunidad de torear en Bayona que ha sido mi gran baza del año surgió por sus gestiones y creo que es una persona muy capacitada y con los suficientes contactos como para pelear por mi carrera y dirigirme bien», subraya el de Carcedo, quien durante esta pasada semana ha viajado a Salamanca, concretamente a la finca de Ángel Sánchez y Sánchez, a torear vacas y prepararse de cara al nuevo ejercicio.
Sobre los planes previstos, Óscar Borjas reconoce que «todo dependerá de lo que sea yo capaz de hacer delante del toro, por eso estoy muy mentalizado y con ganas de no dejarme escapar el buen ambiente que tengo en Francia». El rejoneador burgalés no oculta que «esta última temporada me ha dejado un sabor agridulce. Por una parte, es muy importante el triunfo de Bayona porque me ha abierto muchas puertas en Francia, pero por otro lado, en la feria de San Pedro de Burgos me pesó mucho la responsabilidad y los nervios ese día no me dejaron desarrollar ni estar a la altura. Espero arreglarlo en mi próximo paseíllo en mi tierra».