El comercio cierra un 2016 con caídas del 15%
La Navidad «ha sido floja» y el adelanto de rebajas «no es la solución» para Centro Histórico
Varios consumidores en la zona más comercial del centro de Burgos con bolsas de establecimientos de la zona.-RAÚL OCHOA
El comercio tradicional se enfrentará a lo largo del presente año con la disyuntiva de seguir con el modelo actual de tienda de proximidad o unirse a las nuevas tecnologías. Las cifras del año 2016 no han sido buenas en el mostrador. Así lo confirma el presidente de la Asociación de Comerciantes delCasco Histórico, Raúl Martínez, quien asegura que «las Navidades han sido muy flojas, las ventas han sido menores a las Navidades del año pasado y en el comercio de proximidad hemos notado un pequeño parón algo que nos ha cogido por sorpresa, porque esperábamos que fuera a mejor en 2016 y no ha sido así en todo el año».
El balance es demoledor para Centro Histórico que calcula que el año 2016 se ha cerrado con una caída de ventas del 15%. «Ha sido un descuento mes a mes, gota a gota que no se ha salvado con las navidades y nos deja un año en porcentajes negativos, el peor año, comparativamente hablando, desde 2007», sentencia Martínez. Aunque matiza que estas apreciaciones no se refieren a facturación que estará en niveles de 2011. «Nos ha pillado por sorpresa porque ha sido un año muy flojo y pensábamos que iba a repuntar».
El portavoz de la Federación de Empresarios del Comercio de Burgos,Julian Vesga, habla, más bien, de un estancamiento en un año en el que se esperaba una recuperación. «Aún falta concretar cifras con la semana de Reyes que en comercio es muy importante, pero sí percibimos que nos hemos estancado ha sido 2016 un año de muchos altibajos y no se han dado los aumentos que muchos dicen», señala.
Para el representante de los comerciantes de Gamonal, Zona G, la cuestión no es que haya una caída del consumo sino en la forma de consumir. «La gente sí compra pero lo hace vía on line, no hay más que ver cómo están las empresas de paquetería que no dan abasto», señala David Ruiz. Sentencia que «el pequeño comercio se tiene que adaptar sí o sí porque el cliente on line ya no es aquel que está en Singapur, también lo es quien está en la avenida de la Paz porque las formas de consumir están cambiando y los comercios nos tenemos que adaptar a ello».
Un cambio de mercado que también entiende que afecta a los números del comercio de proximidad Vesga. «Los hábitos de compra están cambiando y lo mismo que no puedes dejar de tener tienda física, hay que llevar también una presencia on line porque todo el mundo tiene acceso al mercado on line a través de una tablet o de un teléfono», señala.
En esta línea se mueven tanto la FEC como Zona G para impulsar el mercado on line entre sus asociados. La federación presentó hace más de medio año una plataforma de ofertas on line abierto a todo el comercio burgalés, espacios de venta on line pero «la cosa está parada no avanzamos». La reticencia del comercio tradicional a dar el salto on line es con lo que esperan lidiar durante este año 2017 en Zona G. Ya cuentan con una plataforma accesible «ahora nos damos un año de tiempo para dotarla de productos y contenidos donde tendrán un espacio los 180 asociados», resume Ruiz. De esta manera, la asociación Zona G contratará a un equipo de asistentes que irá tienda por tienda para informar, dar cursos, informatizar la tienta y explicar cómo es el proceso de subida de productos al perfil on line de venta.
David Ruiz, experto en venta on line con un producto tan delicado como las flores, lo tiene claro. «No podemos esperar que un sistema de negocio implantado hace 30 años siga funcionando hoy porque las Navidades no han ido bien si solo piensas en ventas físicas, pero en global es diferente, y las rebajas funcionarán bien tres o cuatro días, después no tendrá tanto tirón porque el consumidor ha cambiado de tendencias y las tiendas tenemos que cambiar con él».
En línea muy crítica con el Black Friday y el adelanto de rebajas se postula Raúl Martínez, representante de comerciantes del centro. Asegura que «el black friday es un invento importando que no te permite ni arrancar bien las navidades y la semana en la que cae entre el lunes y el jueves no vendes nada porque el consumidor se espera al viernes negro». Apunta que en la misma línea «poner rebajas en la semana de mayor nivel de actividad en el comercio, la de Reyes, es tirar piedras contra nuestro propio tejado», señala. Explica con un claro ejemplo su posición: «no creo que ningún hotel ofrezca habitaciones al 50% de descuento en pleno agosto, es ilógico», sentencia. Apunta que las rebajas son una herramienta para sacar el stock de temporada pasados los Reyes y liquidar lo que queda para que entre la nueva temporada, y ahora «estos descuentos desde ya no tienen sentido».
En una línea más conciliadora pero en contra del adelanto se posiciona Julián Vesga. «Al final las grandes cadenas son las que apuestan por descuentos y ofertas encubiertas en muchos casos y después para el pequeño comercio es complicado defenderse y por tanto entendible que se opte por adelantarlas».Más información en la edición impresa