SUCESOS
Cuatro detenidos por el robo de cobre en seis naves industriales
La Policía Nacional ha neutralizado a la banda, con base en la Cañada Real de Madrid
Imagen de la reunión del subdegelado con los representantes empresariales.-RAÚL G. OCHOA
Agentes de la Policía Nacional de Burgos, en colaboración con miembros de la Guardia Civil de Burgos, han detenido a cuatro varones como presuntos autores de seis robos con fuerza realizados en otras tantas naves industriales de la ciudad. Los detenidos, que ya han ingresado en prisión, formaban parte de un grupo crimina organizado dedicado a los robos con fuerza en polígonos industriales a nivel nacional. Tenían su base de operaciones en la Cañada Real, Madrid, y desde allí operaban en todo el país. Para su desplazamiento utilizaban 12 furgonetas tipo Citroen Jumpy, Peugeot Expert o Fiat Scudo. Todas ellas tienen un chasis similar, como relataban ayer ante la prensa los responsables de la investigación, denominada precisamente por el modo de transporte en furgonetas, Operación Jumpy.
El subdelegado del Gobierno, Roberto Sáiz, trasladó ayer los pormenores de esta operación a una representación de la Asociación de Distribuidores de Material Eléctrico de Burgos (ADMEBUR), en la que participó su presidente Roberto Pascual, y la secretaria General de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE), Emiliana Molero. La asociación empresarial había mostrado su especial preocupación por la sucesión de robos de material eléctrico en diferentes fábricas de la ciudad. En la reunión, en la que se mostraron los resultados de la Operación Jumpy, también participaron altos mandos de la Guardia Civil y la Policía Nacional en la provincia.
El operativo de vigilancia de los cuatro detenidos (J.P.G.J de 40 años, RGS de 38, ASF de 29 y JLGS de 40 años) permitió su detención infraganti al ser detectados mientras intentaban entrar en una nave industrial ubicada en el Polígono de Gamonal Villayuda. El grupo se dio a la fuga pero los agentes pudieron interceptarles en el alto de la Varga. Los detenidos coincidían con la descripción del denunciante y localizaron en el vehículo gorra, guantes y una llave inglesa. Esta detención fue el culmen de una operación que arrancó en agosto de 2016 cuando se detectaron varias denuncias en naves de polígonos industriales.
Durante los trabajos de investigación, en los que se incluye seguimiento con cámaras y el pinchazo de teléfonos, se pudo descubrir que el grupo era especialmente meticuloso. En un primer lugar realizaban un reconocimiento del terreno, visitando la zona antes del robo para estudiar las medidas de seguridad con las que contaban así como estudiaban cómo variar las cámaras de vigilancia para evitar ser delatados. Una vez hecho el análisis previo rompían ventanas, puertas y persianas para acceder al interior. Una vez en el interior anulaban las medidas de seguridad y procedían al robo de material informático, eléctrico y material de cobre. Además podían incluso sustraer los vehículos de las empresas si tenían las llaves puestas para trasladar el material robado y, posteriormente, el vehículo era calcinado en el vertedero de Valdemingómez o en la Cañada Real.
Además este grupo contaba con 12 furgonetas para cometer los robos que estaban matriculados a nombre de toxicómanos para evitar la conexión con los integrantes de la banda. Estos doce vehículos, de similar carrocería, eran intercambiados con marcas y modelos diferentes o se intercambiaban las matrículas para dificultar el seguimiento de las pistas.
“Se ha tenido constancia de que este grupo ha sido muy activo y ademas de los seis robos que se atribuyen a Burgos podrían haber cometido estos hechos en polígonos de Soria y Palencia además también se presupone su autoría en otro tipo de hechos delictivos”, asumió al respecto el subdelegado del Gobierno, Roberto Sáiz.
Los agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Burgos calculan que entre el material robado, los daños producidos y el robo de vehículos la banda podría haberse hecho con 300.000 euros en estos seis robos.
“Ahora empieza la segunda fase que analizar los centros de desguace donde vendían el material y se determinará si esta banda está relacionada con hechos similares en otras provincias para lo que se ha trasladado toda la operación a la Comisaría de Policía Nacional de Madrid”, especificó Sáiz.