LABORAL
Las bajas aumentan un 20% desde 2013 y llegan a los 42 días de media
La tendencia es paralela al repunte de afiliados a la Seguridad Social
Imagen de trabajadores de la construcción.-RAÚL G. OCHOA
Sea por el incremento de la actividad, sea, como sostienen los sindicatos, por el descenso de la inversión en prevención de riesgos, lo cierto es que las bajas laborales mantienen la tendencia creciente que comenzó en 2013. Tras el desplome vinculado con la crisis, que redujo los datos a mínimos históricos, la cifra de incapacidades temporales registradas en la provincia ha aumentado un 20% en apenas tres años, al pasar de 2.183 al mes de media a 2.638. Eso sí, solo en los dos años previos al inicio de tal repunte, de 2011 a 2013, había descendido un 30%.
Así lo refleja el informe periódico de la Consejería de Sanidad, publicado recientemente en su web. El documento refleja los datos generales de incapacidad temporal de los afiliados activos a la Seguridad Social. En su presentación define el concepto que después disecciona como «la situación del trabajador que, por causa de enfermedad o accidente, sea o no laboral, se encuentra incapacitado para el adecuado desempeño de su trabajo y recibe asistencia sanitaria con cargo a la Seguridad Social».
En Burgos, en 2016, se tramitaban 31.657 bajas laborales por esta causa, un 7,6% más que el año anterior. Sanidad vincula este dato con el del total de afiliados activos de la provincia, que cerró el año con un número medio de 141.727 (el 2% más que en 2015 y el 5% más que en 2013, lo que permite equiparar su curva al alza con la de las bajas) para calcular el índice mensual de bajas, resultado de dividir el número de procesos nuevos al mes por cada cien afiliados. El de Burgos fue en 2016 el más elevado de toda la región, con 1,86, muy por encima de la media regional de 1,57, y seguido de cerca por Valladolid, con 1,84. En el otro extremo se encuentran Zamora y Salamanca, con 1,09 y 1,19, respectivamente.
Otro aspecto contabilizado por Sanidad es la duración de las bajas. Y aquí Burgos cae a la sexta posición con 42,29 días de tiempo medio frente a los 50,76 de conjunto de Castilla y León o a los 71,66 de León, que registra el dato más elevado. Con todo, la comparativa con las cifras de ejercicios anteriores revela un incremento generalizado el año pasado en la mayoría de las provincias. Todas salvo Soria, Valladolid y Palencia batían su particular récord de la última década en este sentido. Burgos rompía el techo alcanzado en 2013, con una duración media de 40,69 días, y se alejaba del ‘suelo’ fijado en 2007 en 33,16 jornadas.
Preguntado por el panorama que dibujan estos números, el secretario provincial de UGT, Pablo Dionisio Fraile, es tajante: El aumento de las bajas «no tiene nada que ver» con la recuperación económica. El portavoz sindical sí lo vincula con la crisis, pero en sentido opuesto, pues entiende que la subida reciente se debe al recorte de la inversión de las empresas en la seguridad y en la prevención de riesgos.
«Vemos crecer los incidentes y sabemos que son la antesala de los accidentes. Debemos estar más atentos, porque lo que está en juego es la salud de los trabajadores», indica, para asegurar que, particularmente en Burgos, hay «mucho miedo» a perder el empleo. Fraile apuesta también por reforzar la inspección, cuya «carencia de personal» es «determinante».