FIESTAS DE SAN PEDRO Y SAN PABLO / RECEPCIÓN OFICIAL
Corrillos al resguardo del viento fresco
Los jardines del Palacio de la Isla reunieron a una representación de la ciudad en día de San Pedro y San Pablo / El alcalde quiere recuperar para el próximo año los fuegos artificiales del primer viernes de fiesta
Llegada de la corte de las falleras valencianas.-RAÚL G. OCHOA
Más juntitos y bajo la carpa. Así transcurrió la recepción oficial en el Palacio de la Isla. Las decenas de invitados no se arriesgaron mucho a pulular a lo largo y ancho de los bonitos jardines de la sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y se resguardaron a cubierto para protegerse de los escasos 15 grados de temperatura para un día de junio.El Ayuntamiento, que organiza este evento al que se invita a una representación de distintos colectivos de la ciudad, fue previsor y, por ello, se decidió a cubrir una parte de la zona verde por si acaso irrumpía la lluvia. Agua no cayó, pero el viento fresco que trajo San Pedro y San Pablo, hizo que los asistentes se refugiaran un poquito para tener un mediodía más agradable. De esta manera, los tradicionales corrillos en los que se debate sobre las fiestas, sobre el estado de la ciudad, sobre el tiempo y también sobre cómo van los festejos taurinos, estuvieron más juntitos entre sí, así que resultaba más fácil saltar de uno a otro e ir saludando a los conocidos.Hacia las 14.00 horas comenzaron a llegar los primeros invitados y, poco a poco, fueron escogiendo sitio y buscando rostros conocidos con los que compartir este momento distendido de las fiestas de Burgos.Las reinas de las distintas peñas de la ciudad, los representantes de las asociaciones de vecinos, de los sindicatos, de los colegios profesionales, de los medios de comunicación, de los partidos políticos, las autoridades militares y los representantes de las distintas instituciones comparten tiempo y espacio en esta reunión.Además, asiste la corte de las falleras, con sus preciosos trajes, los Danzantes de Burgos y las actuales Reinas mayores de las fiestas, así como las de años anteriores. Es ese momento, precisamente, en el que irrumpen las falleras y las reinas cuando se considera inaugurada la recepción oficial. Tras ellas llegó el alcalde, Javier Lacalle, junto a su esposa, Cristina Merino. Es habitual que el primer edil realice un balance de lo que va de las fiestas y este año no fue menos.Lacalle fue rotundo con respecto a que algunos de los cambios en el programa de fiestas de este año no volverán a repetirse en 2018. Comentó que es partidario de que el viernes que comienzan las fiestas, el día en el que se realiza la ceremonia de proclamación de las reinas, se lee el pregón y se abren las casetas de las Feria de Tapas, haya fuegos artificiales. «Habrá fuegos artificiales en la tarde del viernes, yo este cambio no le compartí y fue uno de los comentarios de ese día», aseguró.Sin embargo, precisaba que otras actividades sí han tenido el favor del público como el pregón infantil por lo que podría repetirse, igual que otros actos como el lanzamiento de la bota desde el balcón del Ayuntamiento que ya se ha consolidado «en un ambiente sano y divertido».Según sostuvo, «todo lo que sea innovación, poner algún acto nuevo, junto a otros más tradicionales como los de hoy creo que es bueno». Y sobre el chupinazo del sábado comentó que habrá que hablarlo si regresa al viernes o no.La jornada de San Pedro y San Pablo es uno de los días más emotivos de las fiestas. En opinión del alcalde, uno de los actos más destacados es el baile de la jota frente la Santa María la Mayor, adornada de las miles de flores con las que le agasajan los burgaleses en este día.
Lacalle aseguró que las fiestas están siendo participativas y espera que prosiga esa animación hasta el día del Burgalés Ausente. También hizo referencia al buen funcionamiento del operativo especial de seguridad de estos días con más presencia policial, tanto Nacional como Local, en las calles.Mientras tanto, en la carpa los invitados seguían disfrutando del refrigerio y también de la música de la Banda Ciudad de Burgos que culminó su actuación con ‘Burgalesa, burgalesa’.