Sin plazo para arreglar la cubierta del cívico de Río Vena
La segunda fase de obras, que dará forma a 600 metros cuadrados, costará medio millón y empezará en diciembre
Obras de derribo del interior del cívico, que se realizaron el año pasado.-ISRAEL L. MURILLO
BURGOS
La edil de Servicios Sociales, Gema Conde, reconocía ayer la existencia de deficiencias en la cubierta del centro cívico de Río Vena. No obstante, afirmaba que las posibles soluciones a estos problemas -«que afectan especialmente a la zona en la que se desarrollan las actividades deportivas», precisó- «son palabras mayores», en referencia, cabe suponer, a la dimensión de la intervención. Al respecto, la concejal indicó que esas futuras mejoras en el centro cívico decano de la ciudad, entre las que se priorizaría la citada, carecen aún de plazo concreto para ejecutarse. Cabe suponer, además, que promover esa reparación en la zona deportiva depende del área municipal de Instalaciones, cuyas prioridades en este momento son otras, como la construcción de los vestuarios y enfermería en el Coliseum o la reparación de las pistas de atletismo de San Amaro, dos asuntos de largo recorrido en los retrasos.
Conde hacía estas declaraciones en la presentación de la segunda fase de obras de reforma interior de estas dependencias municipales que en este año cumplen su 25 aniversario. Los trabajos, que se iniciarán en diciembre y se prolongarán durante seis meses, darán forma a los más de 600 metros cuadrados ganados en la primera fase de trabajos, que consistió en el derribo de una zona inutilizada hasta entonces en la parte noroeste del edificio.
Del reacondicionamiento interior se ha encargado, sobre el papel, el estudio G2 Arquitectos, autor del proyecto básico y de ejecución. Su representante, Lorenzo González, comparecía ayer junto a Conde para dar detalles del plan que distribuirá la superficie útil en tres plantas: sótano, baja y primera, ajustado el diseño de los espacios a su futuro uso y aprovechando al máximo la luz natural, tal y como detalló González. Materializar su propuesta costará medio millón de euros y permitirá incorporar nuevos servicios en el centro y ampliar los que ya presta.
En concreto, se trasladará a las dependencias resultantes el CEAS de la zona, avanzó la edil, lo que ha obligado a incluir en el proyecto los despachos, salas de reuniones y aulas que permitan a sus profesionales desempeñar su labor. Se instalará en la primera planta. «Más allá de esta novedad se reorganizarán en conjunto los usos del cívico para aprovechar al máximo el espacio sumado», señaló.
También la mejora de la climatización tiene especial relevancia en el proyecto, reconocía Conde. En este caso sí se ofrece solución a otro de los problemas que presenta esta instalación que ha motivado múltiples quejas de trabajadores y usuarios.
Las obras condicionarán la programación de las actividades de los primeros meses del año, que pasará a ser mensual.
Y del primer cívico de la ciudad al que será el último, el prometido para el barrio de San Pedro y Fuentecillas. Gema Conde anunciaba ayer que la Junta de Castilla y León ha confirmado recientemente que el Ayuntamiento puede disponer libremente de la parcela solicitada junto a la avenida de la Independencia, próxima a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario.
«En la modificación presupuestaria que se aprobará en el Pleno ordinario de septiembre hay una partida destinada a la redacción de este proyecto. Ya trabajamos en ello junto a la sección de Fomento, de tal manera que podamos licitarla antes de que termine el año. Esa es nuestra intención para en 2018, si fuera posible, sacar a concurso las obras», relató la concejal de Servicios Sociales.
Cabe recordar que el Ayuntamiento barajaba dos ubicaciones, muy cercanas entre sí, para esta nueva dotación. La elegida, con el beneplácito de la Administración regional, es la que presenta forma más irregular pero mayor tamaño lo que, según la edil, es favorable pues permitirá hacer un aparcamiento en superficie «ya que uno subterráneo encarecería el proyecto».