La transformación tecnológica, clave en el futuro de las empresas
El presidente de General Electric protagonizó la Mesa de Actualidad Empresarial de Cajaviva
Daniel Carreño, durante su intervención en la Mesa de Actualidad Empresarial de Cajaviva.-ISRAEL L. MURILLO
Las dinámicas tecnológicas transformadoras de la industria y la identificación de los empleos del futuro centraron la Mesa de Actualidad Empresarial organizada por Cajaviva Caja Rural y que protagonizó el presidente de General Electric de España y Portugal, Daniel Carreño, quien aseveró que, a pesar de las dificultades, la transformación tecnológica «alcanzará a todos los sectores y a toda la geografía» y «supondrá una tremenda oportunidad». Grandes oportunidades que «para otros serán grandes amenazas ya que algunos son los que las aprovecharán y otros sufrirán las consecuencias».La gran diversificación geográfica y de negocio de la multinacional norteamericana le ha permitido «hacer un diagnóstico único de la industria actual». Un diagnóstico que pone de manifiesto que «estamos viviendo una época única porque convergen un gran número de dinámicas transformadoras cada una con un potencial superior al del conjunto de las que protagonizaron la primera revolución industrial».Y es que, las nuevas tecnologías se presentan, «no como un relevo para el ser humano, sino como una herramienta para facilitar el trabajo de los humanos, evitando las tareas más penosas y repetitivas y mejorando las posibilidades de éxito». La meta ahora es «identificar cuáles serán esos empleos del futuro», aseguró y recordó que «estamos viviendo en un país impactado por el desempleo, pero no debemos olvidar que en Europa se están demandando 700.000 puestos de trabajo cualificados, una realidad que está en nuestras manos satisfacer».Entre esas dinámicas, el presidente de la compañía destacó «el internet industrial, el Big Data, la nanotecnología o la inteligencia artificial». Se trata de una lista amplia, pero todas ellas «se encuentran en un estado inicial, es imposible estimar su potencial».Como tampoco es posible predecir el futuro «de la misma forma en que lo hacíamos en el pasado» y es que a pesar de contar «con la mayor información que hemos poseído nunca, los niveles de incertidumbre serán también los más altos hasta el momento». Esa incertidumbre supondrá, según Carreño, que la toma de decisiones se complique porque «se tomará con un nivel de riesgo mayor», lo que supondrá «la demanda de un tipo de profesionales y líderes distintos».A pesar del riesgo, Carreño aseveró que «por el momento nadie tiene la fórmula mágica y estamos al mismo nivel, es nuestra decisión qué papel queremos jugar». En este sentido, señaló que el objetivo clave para aprovechar la oportunidad es la educación. «Esta es la generación del talento y depende de nosotros cómo desarrollarlo».Sin embargo para Carreño, el actual sistema educativo «deja mucho que desear» y para mejorarlo «debemos ser capaces de atraer a los mejores profesionales para formar a los alumnos, vincular más el sector académico a las empresas y mejorar el manejo de idiomas».CATALUÑAPreguntado sobre cómo la situación actual en Cataluña puede afectar a las empresas, Carreño explicó que «las empresas buscan seguridad para sus inversiones y estabilidad». Añadía que «si a una toma de decisiones que va a estar marcada por la incertidumbre se une un entorno legal cambiante y circunstancias que complican la realidad de la inversión, las empresas saldrán perjudicadas».