SANIDAD
La provincia cuenta con un desfibrilador por cada 3.500 habitantes
Supera la media nacional y regional
La enfermera Noemí Ramos, en plena demostración del manejo de un desfibrilador semiautomático.-ISRAEL L. MURILLO
La provincia cuenta con 105 desfibriladores semiautomáticos en espacios públicos o centros de trabajo. Ese es al menos el dato más reciente que ofrece Sacyl, correspondiente eso sí al 31 de diciembre del año pasado. Si bien es más que probable que la cifra actual sea superior la citada sirve para elevar a Burgos como la zona más cardioprotegida de la región. No solo sus 105 aparatos -declarados en el registro oficial obligatorio- superan a los del resto de provincias, sino que la media por habitante es mayor que la regional e incluso la nacional.
Así, una sencilla operación basta para calcular que hay un desfibrilador semiautomático por cada 3.500 burgaleses. El saldo nacional se eleva a 5.000 habitantes por aparato y a más de 6.000 el del conjunto de Castilla y León.
Y eso sin incluir los ocho nuevos equipos instalados en lo que va de año en sendos edificios municipales. La edil de Sanidad, Lorena de la Fuente, daba cuenta ayer de estas adquisiciones por un importe superior a 14.000 euros. Lo hacía con motivo de la celebración, el pasado lunes, del Día Europeo de la Parada Cardíaca, efeméride dedicada a concienciar a la población de la importancia vital de una rápida respuesta en estos casos.
En ello ahondaron las profesionales que acompañaron ayer a De la Fuente para explicar el funcionamiento de los desfibriladores colocados en el Coliseum, el edificio central del Ayuntamiento, el centro Graciliano Urbaneja, la estación de autobuses, el mercado norte, el cívico de Río Vena, el Teatro Principal y la Casa de Cultura de Gamonal. Se suman a los operativos en las cuatro piscinas municipales, la sede de la Policía Local y el polideportivo José Luis Talamillo. La edil manifestó además la intención de mantener esta tendencia.
Al respecto, Belén Martín, gerente de Cemasa, empresa que ha suministrado el material, aportó datos para evidenciar la importancia de estas medidas. «En España se producen 35.000 paradas al año en un entorno extrahospitalario y en un 25% de las ocasiones estas incidencias tienen lugar en lugares públicos o centro de trabajo. Sin embargo, solo un 7% como máximo sobreviven», explicó, para recordar que bastaría reforzar la sensibilización y la formación en técnicas de reanimación (RCP) y uso de desfibriladores para elevar esa ratio tan baja.
Por su parte, Lara Cotrina y Noelia Ramos, médica y enfermera instructoras de Prevennova detallaron en qué consiste la preparación que han recibido 18 empleados no sanitarios de los nuevos espacios municipales cardioprotegidos. En total, en la provincia -según los datos de Sacyl a 31 de diciembre de 2016- 4.097 personas cuentan con la oportuna autorización para el uso de estos equipos.