El Coliseum, una plaza cotizada por las empresas taurinas
Las condiciones económicas, la guerra soterrada de los grupos empresariales y la salud del coso hacen del concurso el más atractivo en años
La feria de San Pedro registró una gran asistencia de público durante los tres años de gestión del empresario Carlos Zúñiga, ahora relegado por el Ayuntamiento que ha preferido sacar un concurso.-SANTI OTERO
Las empresas taurinas empiezan a calentar motores y el concurso de adjudicación que ha puesto en marcha el Ayuntamiento para la gestión dela feria taurina del Coliseum para los próximos dos años, con posibilidad de dos más de prórroga, se prevé como el más numeroso de la última década. Varias empresas del sector –hasta cuatro según ha tenido constancia este periódico- ya han empezado a mover sus peones durante los últimos días y dirigen sus estrategias hacia el despacho del coso de la ribera del Arlanzón.
Desde el año 2000, once han sido los concursos que ha vivido el recinto taurino. Y de todos ellos, el que más empresas atrajo fue el de hace diez años (2007) cuando se bastantearon en las oficinas del Servicio de Instalaciones Deportivas un total de cinco ofertas: Alejandro Sáez con Joaquín Ramos; Carlos Zúñiga con Jorge Manrique; Tomás Entero junto a Alain Lartigue y Luc Jalabert; José Luis Martín Lorca y Manolo Martín. Resultó adjudicatario del coso el malagueño Martín Lorca tras rechazar el Consistorio la composición de tres de las cinco empresas.
Desde entonces y hasta hoy todos los concursos han quedado en mano en mano entre dos empresas y en el último pliego de 2015 con un solo candidato que a la postre fue el ganador: Circuitos Taurinos.
Ahora las circunstancias han variado. Superada –por lo menos, parcialmente- la crisis en el sector taurino según reconocen en privado y en público las distintas organizaciones empresariales, las empresas empiezan a mover fichas y a buscar plazas. Burgos, un coso atractivo, con una base importante de aficionados y un núcleo fuerte también de peñas, es pieza cotizada para los empresarios y más con el pliego que aprobó el equipo de Gobierno el pasado jueves en el que la eliminación del canon, supone un aldabonazo a muchas de las reivindicaciones del sector empresarial desde hace años.
Cuestión de poder
Hay un tercer factor que impulsa las miradas hacia Burgos: el poder. Junto a la eliminación del canon y la buena salud del coso, el entramado empresarial se encuentra divido en dos grandes bloques como se atisbó el curso pasado en concursos como el de Málaga o incluso Madrid. Por un lado, la llamada FIT –Fusión Internacional por la Tauromaquia- que se encuentra formada hoy por hoy por el empresario mexicano Alberto Bailleres y donde se encuentra integrada la Casa Chopera, compuesta por Oscar y Pablo Martínez Laviano y Manuel Martínez Azcárate. Y por otro lado todos los demás, con excepción de la familia Lozano, y que son: Simón Casas, Casa Matilla, Manuel Martínez Erice y Ramón Valencia.
Junto a los grandes grupos, y al margen de ellos, se abren paso en el circuito de las grandes ferias otras empresas como la que forman el burgalés José Ignacio Ramos y Mariano Jiménez, que es Espectáculos Taurinos y Gestión; José María Garzón, con Lances de Futuro; el último adjudicatario de Burgos, Carlos Zúñiga, o incluso Tauroemoción, con el aragonés Alberto García de estandarte.
Otro aspecto a tener en consideración y que obliga a los empresarios del sector a trabajar los pliegos e incluso favorece las coaliciones de empresas son los requisitos que obliga el pliego de condiciones para acceder al concurso y entre los que se encuentra la necesidad de haber gestionado una plaza de primera o segunda categoría durante al menos cuatro de los seis últimos años y en ese periodo haber ofrecido un mínimo de 20 festejos mayores. En cuanto a solvencia, el Consistorio exige un millón de euros de facturación.Más información en la edición impresa