INFRAESTRUCTURAS
Fomento mantiene la puerta abierta al tren directo desde la «prudencia»
El ministro asegura que se sigue analizando el informe presentado, pero ve carencias e incorrecciones en el documento presentado desde Burgos
El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, señala un punto del trazado del AVE entre Burgos y Vitoria.-RAÚL G. OCHOA
La conexión directa con Madrid para el transporte de mercancías, a través de Aranda de Duero, sigue en fase de análisis técnico por parte del Ministerio de Fomento. Íñigo de la Serna no quiso aventurarse ayer a dar una respuesta más concreta a los empresarios y dirigentes políticos de la provincia que estuvieron presentes en la presentación del nuevo estudio informativo del AVE. Sin embargo, sí manifestó que el informe presentado al Ministerio sobre la viabilidad de la reapertura «adolecía» de cuestiones como la inversión en apartaderos y también consideró «discutibles» los cálculos realizados sobre la demanda de trenes que utilizarían esa vía.El ministro aseguró que a mediados de enero podría tener una respuesta más concreta, en cuanto terminen los técnicos de analizar la propuesta, y precisó que convocará al Ayuntamiento y a la Diputación para tratar sobre este asunto.En relación con el estudio de mercado presentado a Fomento sobre la reapertura de la línea, De la Serna aseguró que los 6.800 trenes anuales no le parecía un cálculo correcto puesto que incluye tráficos hacia Portugal. En su opinión, los trenes con destino al país vecino «nunca irían por la línea Madrid-Aranda-Burgos». Además, precisa que la demanda entre Guadalajara y País Vasco también es discutible ya que opina que el viaje más previsible para esas mercancías sería utilizar la vía hacia Pamplona y Zaragoza. «No está lo suficientemente estudiado», dijo.Desde el punto de vista económico, el ministro aseguró que hay que hacer una evaluación ajustada. Así señalo que si se ha planteado una inversión para la adecuación de la línea de 14 millones de euros, indicó que hay que tener en cuenta que existe un reglamento que obliga a tener sistemas de protección del tren, de señalización y, por tanto, conlleva más inversión. «Como mínimo nos sitúa en el entorno de los 95 millones sin IVA que sería lo mínimo que Renfe tendría que plantearse», aseguró.Después de esta evaluación, el ministro aseguró que hay que ser «prudentes» hasta terminar de analizar el estudio presentado por parte del Ayuntamiento y la Diputación de Burgos. Por este motivo, primero habrá una reunión técnica y más tarde una política. Señaló que el ministerio tiene las puertas abiertas, pero recordó que las decisiones con el dinero público deben ser acertadas «basadas en informes con suficiente rigor y bien contrastadas».