LABORAL
La fuga de talentos se agrava con 8.822 trabajadores en un año
El perfil más común: jóvenes entre 30 y 45 años (el 16,9%) y con formación superior (18,6%)
Trabajadores en un centro de producción.-ISRAEL L. MURILLO
La movilidad laboral de Burgos sigue dejando tras de sí una sangría de población joven, en edad de trabajar, y de talento, por su formación superior. Las cifras de 2017, en base a datos de 2016, no dejan lugar a la duda. En la última década de crisis el trasvase de trabajadores sigue siendo negativo pero nunca había estado tan alto como el último año analizado por el Servicio Público de Empleo (SEPE). Entre los contratos de persona que vienen a Burgos y las que se van, la provincia ha perdido 8.822 vecinos.
De esta manera la tasa de salida en la provincia de Burgos se sitúa en el 18,5% mientras que el ritmo de entrada, que también lo hay pero es inferior, se encuentra en el 13,15%. De esta manera la tasa de movilidad en la provincia se sitúa en el 15,9%. Burgos se sitúa así como la décimo cuarta provincia española emisora donde el mayor foco de atracción es interprovincial, dentro de Castilla y León, Madrid y País Vasco. Así las cosas la principal salida laboral de los burgaleses es Álava que fue el destino de 6.799 trabajadores. El segundo mayoritario ha sido Madrid con 3.810 contratos de burgaleses registrados allí. El tercer destino laboral es Bizkaia con 2.490 burgaleses contratados allí. Entre los principales destinos los próximos geográficamente como La Rioja (1.675 contratos) y Valladolid (1.532).
Precisamente la capital vallisoletana es el principal emisor de trabajadores a Burgos. En concreto 9.689 vallisoletanos se desplazaron a la provincia burgalesa para trabajar. Hay que destacar que en segundo lugar de atracción burgalesa se encuentra en Madrid, 2.002 madrileños han formalizado contrato en Burgos. Le siguen Bizkaia (1.649), Palencia (767) y Álava (486).
Por sectores el que más capacidad lo deficitarios son Industria y Servicios. El primero pierde entre los que se van y los que vienen 2.803 personas. El segundo área económica registra la mayor sangría. Las empresas burgalesas del sector servicios logran atraer a 9.382 empleados de otras provincias pero se van 16.740 burgaleses. De esta manera el saldo negativo de trabajadores del sector servicios es de 7.358 personas. Por contra los sectores que son capaces de atraer más empleados que los que se van son dos de aquellos circunscritos a empleos temporales y de obra o servicio porque la labor se da por temporadas. De esta manera Construcción tiene un saldo positivo en Burgos de 677 personas ya que atraen a 1.852 personas y se van 1.175. El primer sector, el agrícola impulsado especialmente por la vendimia, refleja que atrae a 4.117 personas de otras provincias mientras que se van 3.455 con lo que el saldo de empleados es positivo en 662 personas.
La mayor tasa de movilidad se da entre la población extranjera, 23,52%, en números totales el saldo negativo es de poco más de mil. El mayor peso de la movilidad en negativo para Burgos se da en la población española. De esta manera 12.858 trabajadores entraron pero se fueron 20.676 dejando tras de sí 7.818 personas menos en la provincia. Otro de los problemas es la edad en la que la que más movilidad se genera. La tasa de movilidad es más alta entre los 30 y 45 años con un 16,9% y supone perder 2.901 personas en plena fase productiva y de conocimientos. En números totales frente a los 8.031 trabajadores en este tramo de edad que vienen a trabajar a Burgos se van 10.932 personas. El mayor desfase se produce en menores de 30 años. Jóvenes en busca de sus primeras experiencias laborales fuera del hogar que facilitan cierta libertad de movimiento. De esta manera, Burgos atrajo a 5.600 personas menores de 30 años mientras que se fueron 10.506. En números totales registra el saldo más abultado con 4.906 personas. La movilidad en mayores de 45 años está mucho más ajustada. De esta manera los mayores que encontraron oportunidad laboral en Burgos ascendieron a 4.052 personas frente a los 5.067 burgaleses que la encontraron fuera. En esta franja de edad la provincia vuelve a perder población, 1.015 personas.
Por formación la mayor tasa de movilidad se da en los titulados superiores. El 13,5% se mueve por diferentes puntos de la geografía. Lo preocupante es que Burgos es capaz de atraer a 9.805 personas formadas mientras que se van 19.860 titulados superiores en busca de una oportunidad fuera de la provincia. De esta manera el saldo negativo de la población, a priori, con mayor preparación y capacidad, la denominada fuga de talento, deja a 10.055 personas menos en Burgos. El siguiente tramo con más movilidad son aquellos con estudios primarios o sin acreditar. Son 11.582 los vecinos que pierde la provincia entre los que se van (34.402) y los que vienen (22.820). Así las cosas quedan cosas por hacer habida cuenta que la región es completamente deficitaria de empleados sin tener en cuenta a aquellas provincias con un crecimiento vegetativo preocupante como Soria o Segovia.