MUNICIPAL
El Pleno inyecta 31,5 millones para inversión, convenios y facturas
El acuerdo de los dos grupos mayoritarios actuó de rodillo para aprobar las cuentas / Cs votó contra las inversiones e Imagina se abstuvo en este punto
Los corporativos, ayer, en un momento de la sesión plenaria.-SANTI OTERO
El Ayuntamiento incorpora 31,5 millones de euros en varias modificaciones presupuestarias que fueron aprobadas ayer en un Pleno que venía marcado previamente por la ruptura de Imagina Burgos, que trae consigo dos nuevos concejales no adscritos: Raúl Salinero y Blanca Guinea.Los grupos mayoritarios de la Corporación, PP y PSOE, se pusieron de acuerdo en seis expedientes que permitirán ejecutar nuevas inversiones en la ciudad, amortizar deuda, cumplir el compromiso con el consorcio de Villalonquéjar, pagar facturas retenidas y dotar de partida a decenas de convenios con colectivos sociales y culturales de la capital burgalesa.El resto de grupos y los concejales no adscritos no tuvieron una postura común para con las distintas modificaciones del presupuesto, lo que ocasionó más de una bronca en el transcurso de la sesión plenaria. Así, por ejemplo, los tres concejales de Ciudadanos votaron en contra del dictamen número cinco dotado con 12,9 millones de euros, 6,9 para inversiones sostenibles pactadas por populares y socialistas. La portavoz de la formación naranja, Gloria Bañeres, se desmarcó de esta modificación del presupuesto ya que aseguró que no quieren financiar la campaña electoral del PP y del PSOE que podrán inaugurar las distintas obras coincidiendo con la etapa preelectoral. Según le dijo a De la Rosa, «con este acuerdo podrá estrenar el traje que ya tiene comprado para la campaña». Y afeó tanto a populares como a socialistas «el oscurantismo» con el que llegan a los acuerdos.La contestación del portavoz socialista fue que el único grupo que ha llegado a un acuerdo para sostener a Javier Lacalle como alcalde fue el de Ciudadanos en enero de 2017.El grupo municipal de Imagina, que en este punto concreto se abstuvo, realizó una única intervención en relación con la modificación del presupuesto. La nueva portavoz, Eva de Ara, acusó a los socialistas de no actuar como oposición y de convertirse en la mano derecha del equipo de Gobierno de Lacalle. También fue dura con los populares y, a pesar de sumar varias abstenciones en estos puntos, criticó su gestión «maquiavélica» por no haber defendido un proyecto de presupuestos en lugar de venir con una modificación tras haber optado por la prórroga de las cuentas de 2017. «No han querido sentarse a hablar, han causado gran alarma entre los colectivos que se quedaban sin subvenciones y han puesto a la oposición como la responsable», dijo en referencia a un documento en el aparecían cero euros para decenas de colectivos, entre ellos el Comité de Folclore.Estas palabras de De Ara fueron contestadas rápidamente por el alcalde, Javier Lacalle, que pidió al interventor que explicara que si esas partidas aparecían con cero euros fue exclusivamente por criterio jurídico técnico y no político. Extremo que corroboró el responsable de la Intervención municipal.El concejal de Hacienda, Salvador de Foronda, también reprendió a Imagina a quienes acusó de no haber realizado ninguna aportación al presupuesto y se refirió a que los únicos concejales de esa formación que habían tratado con él eran Raúl Salinero y Blanca Guinea.El viceportavoz socialista, Antonio Fernández Santos, defendió la importancia del acuerdo alcanzado con el equipo de Gobierno y repitió en cada una de las intervenciones que realizó que la única forma de desarrollar inversiones y políticas sociales pasa por tener presupuesto. Con estas palabras criticó la actitud de Imagina Burgos que, en su opinión, tiene una cara hacia los colectivos sociales y otra cuando vota en el Pleno en contra de las cuentas.Por su parte, los nuevos no adscritos, Salinero y Guinea, rechazaron la cuenta 413 del Ayuntamiento y del IMC, que es el apartado de la modificación que hace referencia a facturas impagadas. Imagina tampoco respaldó estos dos dictámenes. Guinea manifestó que la 413 es la «cuenta de la vergüenza». Salinero se refirió a una factura llamativa como es la del alquiler de un esmoquin y pidió explicaciones sobre quién había sido el usuario de esa prenda. Asunto que no fue contestado.Los ediles de Ciudadanos votaron a favor de la modificación para pagar facturas pendientes ya que, según indicaron, hay que cumplir con los proveedores.El concejal Fernando Gómez lamentó que el acuerdo entre PP y PSOE ha dejado de lado otras propuestas del resto de los corporativos.