TRIBUNALES
Ninguna de las dos sedaciones de Huidobro estaba«bien indicada»
Dos inspectores médicos señalan en el juicio que su actuación fue «incorrecta»
Los dos médicos inspectores que elaboraron el informe de la Gerencia de Salud de Área ratificaron ayer que ninguna de las dos sedaciones pautadas por el exjefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Burgos (HUBU), Juan Antonio Huidobro, estaba «bien indicada» ni por «situación terminal ni agónica» ni por «síntoma refractario». El exjefe de Medicina Interna del HUBU se enfrenta a 26 meses de cárcel y a ocho años de inhabilitación por dos sedaciones irregulares que practicó a finales de 2014 y principios de 2015.
Los inspectores, con iniciales R.D. y M.Y.G., elaboraron el informe con «información reservada» solicitado por la Dirección del HUBU a la Gerencia de Salud de Área de Burgos para determinar si había motivo para iniciar una investigación para poder o no verificar si existían indicios de delito penal y de apertura de expediente disciplinario al exjefe del Servicio de Medicina Interna del HUBU por el incremento en el número de sedaciones practicadas por el facultativo durante el último trimestre de 2014.
El Juzgado de lo Penal número 2 de Burgos acogió ayer la cuarta sesión del juicio de las sedaciones contra el exjefe del Servicio de Medicina Interna del HUBU por un presunto delito de homicidio por imprudencia grave profesional y otro de lesiones por imprudencia grave profesional. Durante su comparecencia como testigos peritos, la inspectora M.Y.G. aseveró que la actuación del acusado pautando las sedaciones que se juzgan fue «incorrecta», tanto la que suministró al anciano de 95 años, con iniciales I.C., a principios de 2015, como la mujer M.C.B., de 77 años a finales de septiembre de 2014.
En su declaración, la facultativo consideró que el tratamiento correcto para estos pacientes hubiera sido «no pautar la sedación sino poner un tratamiento al nonagenario, y en el caso de la mujer de 77 años, C.B., ver la evolución y según las complicaciones que fueran surgiendo ir actuando». En ambos casos reiteró que sus diagnósticos no indicaban la necesidad de pautar «en absoluto» y «en ningún modo» una sedación. En esta línea, explicó que para elaborar el informe se basa en la historia clínica, tanto médica como de enfermería y apuntó que se realizaron comparecencias con el doctor Huidobro, los sobrinos del anciano y las dos enfermeras del Servicio de Medicina Interna (M.G. y B.R.) que atendieron al nonagenario poco antes y después de la administración de la sedación.
El inspector R.R. concluyó que la sedación del anciano I.C. «no era la correcta por la inexistencia de síntoma refractario y enfermedad terminal que justifique la sedación». Y, en el caso de la mujer C.B., expresó su «extrañeza» ante «la velocidad a la que se instaura la sedación» y lo definió como «algo peculiar». Por su parte, la jefe de Asistencia Sanitaria e Inspección en la Gerencia de Salud de Área de Burgos en 2015, con iniciales M.L.M., relató que el informe elaborado por estos dos inspectores médicos concluyó que «podría haber una falta grave tipificada y un ilícito penal» por lo que proponía, según el documento, la elevación del expediente a la Fiscalía Provincial de Burgos. Asimismo, precisó que «a la vista» se contaba con el escrito de la Dirección del HUBU, los informes del Comité de Bioética Asistencial, un escrito del doctor C.D., quien revirtió la sedación al anciano I.C. y realizó la consulta acerca de su actuación, así como los protocolos sobre sedaciones que les habían enviado. Además, relató que los dos inspectores realizaron las comparecencias necesarias para obtener una conclusión. Con todo esto se concluyó, dijo, que «pudiera haber un delito» en la sedación de estos dos pacientes y que también «es susceptible de una sanción administrativa». Esta testigo perito declaró a preguntas de la acusación particular que en este informe también se contempla que existen hechos que indicaban como sospechosos 21 casos de otros pacientes fallecidos por sedaciones practicadas por el doctor Huidobro, así como que se registraba un incremento en el número de las sedaciones durante el último trimestre de 2014.
La facultativa declaró que en la inspección «aparte de estos dos casos que se juzgan se solicita al HUBU las altas por defunción del Servicio de Medicina Interna, se analizan y su conclusión es esa». «Parecía un número importante de las sedaciones; no sé si es más de lo normal porque no conozco si hay estadísticas», manifestó.