El comercio tradicional defiende la «reeducación» de tiendas y consumidores
La FEC recibe el espaldarazo de Cajaviva mientras trata de «adaptarse» a los nuevos tiempos y concienciar a los «nativos digitales» sobre las consecuencias que acarrea la «destrucción de empleo» en la ciudad
La presidenta de la FEC, Consuelo Fontecha, junto al director del área de Negocio de Cajaviva, Agustín Colino.-R.G.O.
Renovarse o morir. No le queda «más remedio» al comercio tradicional que seguir esa máxima si quiere sobrevivir a la vorágine digital que de un tiempo a esta parte ha cambiado los hábitos de consumo. Las compras on line ganan cada vez más terreno al trato de tú a tú en los establecimientos y la Federación de Empresarios de Comercio de Burgos (FEC) no es ajena a esa realidad. Por ello, sus asociados proponen un proceso de «reeducación» bidireccional (tienda y clientela), pues no les cabe duda de que «estamos obligados a adaptarnos».«Nos estamos dando cuenta de que los analógicos no saben comprar en digital y los digitales no saben comprar en analógico», manifestaba ayer la presidenta de la FEC, Consuelo Fontecha, tras la renovación del convenio de colaboración con Cajaviva Caja Rural, que aparte de un «apoyo económico»de 6.000 euros para el «desarrollo de proyectos» también garantiza «comisiones más competitivas a todos los federados».Toda ayuda es poca para adaptarse a las «nuevas costumbres» a la hora de consumir bienes que, a día de hoy, se pueden adquirir a golpe de click. Por ello, la FEC promueve talleres con «nativos digitales» a los que llevan de compras «más o menos tradicionales». De esta forma, los comerciantes burgaleses pretenden concienciar a la población más joven sobre la «destrucción de empleo» que acarrea el cierre de locales.Aunque «no se pueden abandonar todos los formatos comerciales», Fontecha hizo hincapié en la necesidad de integrarse en la «parte digital» para que los establecimientos permanezcan abiertos. La preocupación del sector se extiende a «todos los barrios» de la ciudad porque la «compra on line» y los denominados «formatos verticales» están «restando mucho terreno». Por eso, la FEC apoya sin fisuras el ‘Gran Apagón de Escaparates’ promovido por la Asociación Zona G de Gamonal el 28 de diciembre. En su opinión, resulta de vital importancia dar «visibilidad» a este tipo de iniciativas, ya que permiten reflejar «lo que pasaría en el caso de que los bajos comerciales estuviesen mayoritariamente cerrados».Con la «esperanza de cambiar» porque los nuevos tiempos así lo exigen, la Federación de Comerciantes local afronta la campaña navideña con «ilusión» y a sabiendas de que se trata de una época «muy importante» para hacer caja. Todavía es pronto para ofrecer un balance, máxime cuando las rebajas irrumpen con fuerza recién acabadas las fiestas. Así pues, habrá que esperar a mediados de enero como pronto para comprobar si se han cumplido «numéricamente» los objetivos anuales previstos por el sector.Fontecha tampoco obvió un fenómeno, ajeno al mundo digital, cada vez más presente en las ciudades: la proliferación de locales de «servicios» -relacionados sobre todo con tratamientos de belleza o higiene bucodental- que poco a poco van desplazando a los establecimientos tradicionales y que suelen moverse bajo el modelo de franquicia.Por su parte, el director del área de Negocio de Cajaviva Caja Rural, Agustín Colino, se mostró partidario de «unir esfuerzos» para asegurar la «mejora de la actividad del comercio en Burgos» ante las «transformaciones» que ha experimentado durante los últimos años y la necesidad de «adaptarse» a los retos que plantea la digitalización del consumo. Para ello, la entidad trata de «impulsar la formación» entre los profesionales del sector, pues solo de esta forma podrán adecuarse de manera efectiva al «entorno actual».