Amor delante y detrás del objetivo

El burgalés David González se hace con el título de Mejor fotógrafo de bodas 2018 que entrega el directorio WorthPhotographers

David González.-

Publicado por
V. MARTÍN
Burgos

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No podía haber sido una fecha mejor. El pasado 14 de febrero el fotógrafo burgalés David González, de Estudio 2d Weddings, se alzaba con el título de Mejor fotógrafo de boda del año 2018 que otorga el prestigioso directorio WorthPhotographers. Se alzaba con el galardón con 52 fotografías premiadas en las tres convocatorias que el directorio celebra a lo largo del año.

Rebosa felicidad aunque asegura que aún no se lo cree. Echando la vista atrás González recuerda que el pasado 2017, WorthPhotographers premió cuatro de sus fotografías, muy lejos de las 52 que han sido reconocidas ahora y él cree que se debe a que «hemos intentado dar un paso más, ir un poquito más allá». ¿Cómo? «Este 2018 hemos preparado más las fotografías, hemos ‘buscado’ ciertos espacios y efectos y hemos dejado menos a la improvisación». Eso sí, sin perder la magia de una fotografía casi periodística, que cuenta cada enlace como si de una historia se tratara. Y es que las bodas son quizás uno de los días más especiales de muchas parejas y en los que todo se planea y se trabaja hasta el mínimo detalle para que todo quede perfecto. Precisamente uno de los objetivos de los fotógrafos de boda reside en captar la ilusión y el cariño que los novios han puesto en ese día y en que sus invitados y ellos mismos disfruten de una celebración inolvidable. Asegura que es incapaz de escoger una fotografía, que no tiene una imagen estrella, aunque siente predilección «por alguna que nos ha llevado más tiempo preparar, que no ha surgido de forma natural sino que requiere más técnica o que es una idea más ‘loca’», explica. Y es que la fotografía actual huye de los encorsetamientos y de los posados más tradicionales y busca captar sonrisas, gestos, nervios y lágrimas a partes iguales. La fotografía de boda trata de detener el tiempo y guardarlo en forma de recuerdo, una imagen que, aunque la memoria falle, tendremos al alcance de la mano. Para González, ganar este premio - que no cuenta con dotación económica- supone «casi todo a nivel profesional» porque «nunca piensas que vas a compartir ‘podio’ con profesionales a los que admiras tanto». Un reconocimiento que sabe a gloria y más aún cuando «no eres fotógrafo de formación sino vocacional». Yes que González hace seis años era ingeniero de montes, trabajaba en una consultora e iba al bosque a hablar de espacios naturales a niños como educador ambiental. La fotografía era su afición, pero el amor por esta disciplina fue creciendo cada vez más hasta que decidió que debía ser su forma de vida. «Hace seis años montamos el negocio dos amigos y empezamos haciendo fotos a nuestras mujeres embarazadas», explica. Las fotos gustaron a muchos amigos y cada vez más gente les preguntaba por ellas. Así, paso a paso, y foto a foto siguió creciendo y hoy puede decir que es el mejor fotógrafo de bodas de España.

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