VISITA DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO
«Vamos a cantar el himno a Burgos al presidente»
De forma espontánea, varios ciudadanos entonaron la primera estrofa en cuanto Sánchez salía de la Seo
Cualquier excusa es buena para cantar el Himno a Burgos. De ello puede dar fe Pedro Sánchez, testigo y oyente de una espontánea interpretación ciudadana en cuanto cruzó la puerta del Sarmental de la Catedral al filo de las 2 de la tarde. Justo antes de su salida, cuando varios guardaespaldas y representantes políticos locales como el alcalde, Javier Lacalle, o el presidente de la Diputación, César Rico, traspasaron el umbral; un joven lanzaba la propuesta a los curiosos que se arremolinaban a escasos metros de las escaleras:«Vamos a cantar el himno a Burgos al presidente».
No todos le siguieron, pero lo cierto es que unos cuantos vencieron la vergüenza y comenzaron a entonar la histórica pieza de Rafael Calleja y Marciano Zurita. Solo llegaron a la primera estrofa, pero Sánchez y la comitiva se encontraban lo suficientemente cerca como para escuchar los versos que, día sí y día también, ponen los pelos de punta a más de uno en la vermutería Victoria a las 10 de la noche.
Ya en plaza firme, los medios gráficos y varios viandantes en busca de una foto rodeaban al presidente, protegido en todo momento por los guardaespaldas y efectivos de la Policía Nacional apostados frente la Catedral durante la visita. Mientras tanto, un hombre aprovechó la ocasión para cuestionar la gestión del actual Gobierno con un par de frases que no gustaron a un partidario de Sánchez que se apresuró a responderle.
El presidente, ajeno a lo que ocurría fuera de ese círculo de cámaras y selfies, avanzó junto a su comitiva en dirección a la calle Nuño Rasura mientras los dos hombres confrontaban sus posturas de manera acalorada. Por suerte, la sangre no llegó al río y todo quedó una simple anécdota.