sucesos / tráfico
Una granizada causa un choque en cadena en la A-1 antes de Cogollos
El siniestro se salda con un herido leve y 15 turismos y dos camiones implicados
La Guardia Civil habilitó el carril derecho de la autovía mientras se procedía a la retirada de los vehículos siniestrados.-ISRAEL L. MURILLO
Los conductores que transitaban ayer por el kilómetro 225 de la autovía A-1 en dirección a Madrid se vieron sorprendidos, en un abrir y cerrar de ojos, por una colosal granizada una vez pasado el puente más cercano a la localidad de Cogollos. Justo unos metros antes, la carretera se encontraba completamente limpia, aunque ya se apreciaban restos de nieve en las cunetas. Por desgracia, la irrupción inesperada del temporal en ese punto de la vía provocó un accidente en cadena que se saldó con un herido leve, 15 turismos siniestrados y dos camiones involucrados.El suceso tuvo lugar en torno a las 20.40 horas y en diferentes tramos de la carretera. La presencia de hielo sobre el firme provocó que los vehículos patinasen, lo que obligó a los conductores que se encontraban detrás a aminorar la velocidad paulatinamente para evitar correr la misma suerte. Por desgracia, se registraron varias colisiones por alcance y contra los quitamiedos.Nada más recibir el aviso, el 112 comunicó el incidente a la Guardia Civil de Tráfico, que movilizó dos dotaciones. También se personó una ambulancia del Sacyl, cuyos facultativos asistieron in situ al único herido, aquejado, según pudo saber este periódico, por un fuerte dolor abdominal a consecuencia del impacto con el airbag de su vehículo.Como era de esperar, el aparatoso accidente propició un largo atasco antes del kilómetro 225. Entretanto, la Guardia Civil se encargó de habilitar, en cuanto fue posible, el carril derecho para que pudiesen circular los turismos que transitaban en esos momentos, conscientes con antelación de lo que estaba sucediendo gracias a la señal luminosa de un vehículo de Conservación de la A-1 estacionado a la altura del puente.En declaraciones a este periódico, uno afectados relataba que a punto estuvo de perder la vida arrollado por un vehículo que circulaba por el carril derecho tras salir de su coche, que había sufrido un alcance trasero pese a que había aminorado la velocidad en vista de la situación. Afortunadamente, el grito de otro conductor le avisó con tiempo suficiente para saltar la barrera quitamiedos. Todavía en evidente estado de shock, tuvo que esperar junto al resto de usuarios implicados en el siniestro a que su turismo fuese retirado por la grúa. Lo que estaba claro, obviamente, es que los daños materiales eran lo de menos.