PrevenControl se integra en el «palmarés de las grandes empresas»
La consultoría recibe el Premio Ogecon por su «capacidad de gestionar el conocimiento»
El gerente de la delegación de PrevenControl en Burgos, Pablo Montero, recibió ayer el Premio Ogecon 2019 en la sede de Ibercaja.-RAÚL G. OCHOA
La creación de valor dentro de una compañía no se mide únicamente por su «capacidad financiera». Eso era antes. Ahora, también se debe tener en cuenta la «capacidad de gestionar el conocimiento dentro de la propia empresa» independientemente de su tamaño. Bien lo sabe Pablo Montero, gerente de la delegación burgalesa de PrevenControl, la consultoría especializada en seguridad y salud en el trabajo que ayer recibió el Premio Ogecon 2019, concedido anualmente por la Universidad de Burgos (UBU) y la Confederación de Asociaciones Empresariales de Burgos (FAE) con el apoyo de Ibercaja.Más allá del reconocimiento en sí, Montero celebró la entrada de la PrevenControl en un «palmarés en el que están grandes empresas, conocidas por todos, como Grupo Antolín, Iberdrola o Nuclenor» que permite a cualquier firma «crecer unos cuantos centímetros». En cuanto al motivo del galardón -la aplicación de estrategias que facilitan el «conocimiento, el aprendizaje permanente y la resolución de problemas»-, subrayó que este modelo de transferencia vertical constituye uno de los «pilares fundamentales» de la empresa junto con la «innovación», la «tecnología» y el «factor humano».Una vez obtenido este premio, la consultoría aspira a obtener el sello Ogecon que acredita el cumplimiento de buenas prácticas en gestión del conocimiento. Lo normal, tal y como señalaba el presidente de FAE, Miguel Ángel Benavente, es hacerse con dicho reconocimiento «al año siguiente» de recibir el galardón. De hecho, la empresa ganadora del año pasado, Sportia Gimnasios, consiguió ayer el citado distintivo.Lo que hace 11 años se percibía como una iniciativa pionera se ha revelado, según el líder de la patronal, como una «herramienta imprescindible» para asegurar la «viabilidad» y «competitividad» de las empresas. En su opinión, este tipo de procedimientos permiten que los trabajadores sean «mucho más afines» a la «ideología y el pensamiento que tiene el responsable de la empresa», cuyo conocimiento se transmite de una forma «totalmente vertical» hasta llegar al «último empleado». Esta fórmula, según el presidente de la patronal, se puede aplicar a compañías de «cualquier tamaño y modalidad» mientras se asegura que «las personas se encuentren mucho más a gusto y partícipes de lo que es la propia empresa». En definitiva, quiso dejar claro que «ese esfuerzo al final tiene sus recompensas».Tanto Benavente como el director provincial territorial de Ibercaja en Burgos, Eduardo Hernández, coincidieron al remarcar la necesidad de gestionar el conocimiento de manera efectiva para favorecer la «renovación generacional» en las empresas. En este sentido, Benavente indicó que ya se están registrando «muchos casos» en los que se requiere «empezar de cero» cuando alguien «se jubila», lo cual supone un «trastorno importante» para el conjunto de la compañía. Por su parte, el representante de la entidad bancaria incidió en la importancia de la «tecnología» para desenvolverse con garantías en el «nuevo mundo que afrontamos».«La información es poder», declaraba previamente el rector de la UBU, Manuel Pérez Mateos, consciente de que la alianza de la Universidad con FAE e Ibercaja supone un «fuerte impulso» para el desarrollo del tejido corporativo «desde un punto de vista profesional». De igual manera, aseveró que la consolidación del Premio Ogecon ha propiciado «dilucidar» aspectos relacionados con la «investigación» en el seno de las empresas desde un punto de vista «más técnico».