SEMANA SANTA 2023
La entrega de Jesucristo «no ha sido olvidada»
El Vía Crucis Penitencial honra a «los condenados a muerte por la soberbia de los dirigentes»
Vía Crucis Penitencial de Burgos. SANTI OTERO
Al filo del ocaso, como la premonición de Jesús sobre la inminente traición que le llevaría a la Cruz. El sol comenzaba a ocultarse y las cofradías y hermandades penitenciarias de Burgos y la de Santa Vera Cruz de Osorno (Palencia) tomaban posiciones en la plaza de San Juan, a las puertas de la iglesia parroquial de San Lesmes, junto a las agrupaciones musicales de San Fernando Rey y de Jesús Crucificado y del Santísimo Sacramento. Arropados por los allí presentes, aguardaban con el máximo respeto el inicio del Vía Crucis Penitencial.
Con centenaria talla de Ildefonso Serra a punto de abandonar el templo para su tradicional procesión por el centro de la ciudad, el mensaje de Jesucristo Crucificado volvía a cobrar sentido en los tiempos que corren. Antes de afrontar el recorrido, se quiso honrar la memoria de quienes sufren el peor de los castigos sin haber cometido pecado alguno. Se rogó también por «los condenados a muerte por la soberbia de los dirigentes» que muchas veces se amparan en la «crueldad de las guerras».
Bajo la atenta mirada de decenas de fieles, Jesús cargaba de nuevo con la Cruz. Con el consuelo, eso sí, de que «su entrega no ha sido olvidada» y de que «sus pasos son huellas para ser seguidas». Por todo ello, se antojaba necesario insistir en la importancia de «ser más prudentes y comprensivos con los que nos rodean».