Ni un café se escapará al ojo de Hacienda con Verifactu
Todo tíquet o factura registra el mismo proceso de control en Hacienda / Se emite un código QRde rastreo para el cliente
La pareja también vende el café que ofrece en la cafetería.
De un ticket por un café a una factura de servicios de miles de euros. Cada pago realizado en un negocio, grande o pequeño, seguirá el mismo camino de registro inmediato en la Agencia Tributaria. Es la homogeneización que plantea Verifactu, pero que no todos pueden asumir de la misma manera. «Cada cambio normativo supone una carga añadida a un marco regulatorio ya complejo y difícil de asumir para las pequeñas estructuras», explican desde FAE.
El sistema busca digitalizar la facturación de todo negocio para eliminar el pago en B y luchar contra el fraude. «Es un cambio de concepto que tiene que ver con la trazabilidad y transparencia de los pagos, la filosofía blockchain a través de un sistema técnico homologado y homologable de conexión con Hacienda», resalta el secretario de Adedabur, Gabriel Martínez.
De esta manera, cada ticket o factura genera un documento contable certificado que se comunica de manera directa a Hacienda. En la factura o ticket aparece un código QR que confirma al cliente que la factura se ha emitido correctamente y, al escanearse con el móvil, se refleja la cantidad que se ha cobrado. «Para nosotros el QR es una ventaja porque no tienes que realizar una justificación de gastos, ya que el sistema lo realiza automáticamente», señala el presidente de los hosteleros, Enrique Seco.
Para aquellas empresas que tienen una facturación muy baja, Hacienda cuenta con una herramienta gratuita que permite cargar las facturas acordes al sistema Verifactu. Las empresas estaban obligadas a cumplir con esta nueva fórmula de facturación en un mes. No será hasta dentro de un año en el que entre en vigor. Los autónomos tenían seis meses más para adaptarse, ya que pasaban a tener obligación desde el 1 de julio de 2026. Ahora, si se aprueba, será el 1 de julio de 2027.
Empresas informáticas y gestores administrativos estaban inmersas en estos cambios normativos. «Habían avisado a todos de la necesidad de prepararnos desde el verano, y quien lo ha hecho bien ahora ha pagado un sistema para el que podía haber esperado un año», lamenta la presidenta de la FEC, Consuelo Fontecha. El problema es que quien lo tiene activado «no sabemos muy bien si se deja instalado, si se puede utilizar, no sabemos nada y hay una sensación de inseguridad e improvisación», sostiene.