Burgos estrenará autobuses con hidrógeno verde a principios de 2027
El proyecto, valorado en 3,5 millones de euros, permitirá poner en circulación cuatro vehículos. Una decena de licencias de taxi, bajo el foco del Ayuntamiento, se enfrentan a sanciones «graves o muy graves»
Un autobús municipal, en una parada de la capital burgalesa.
La movilidad sostenible, cada vez más presente en el transporte público, continúa abriéndose camino en Burgos a través del hidrógeno verde. Tanto es así que la flota de autobuses urbanos de la ciudad contará, a principios de 2027, con cuatro vehículos de 12 metros de longitud que se alimentarán de esta fuente de energía.
El inicio del procedimiento de contratación para el suministro de estos cuatro autobuses, abordado esta misma tarde en el Consejo de Administración del Servicio Municipalizado de Movilidad y Transportes (SMyT), conllevará una inversión de 3,5 millones de euros. Parte de la financiación, según informa el concejal del área, César Barriada, correrá a cargo del cluster Valle del Hidrógeno (CyLH2Valley). De su aportación, que supera los 794.000 euros, el Ayuntamiento destinará 388.000.
Dentro del orden del día del Consejo también figuraban varios asuntos que afectan directamente a la flota de buses urbanos. Por ejemplo, la formalización del contrato de seguro tras quedar desierta la anterior convocatoria. Finalmente, se ha adjudicado a Fiatc por un importe de 512.880 euros y un plazo de dos años. La cobertura, según apuntó Barriada, engloba a 38 coches de línea, un turismo y una furgoneta del SMyT.
A expensas de que el equipo de Gobierno decida una nueva ubicación para las cocheras de los autobuses urbanos, se ha adjudicado la demolición del lavadero en las instalaciones de la carretera Poza. La actuación, concretó el edil, correrá a cargo de HRD Amo y supondrá un desembolso de 73.232 euros. El plazo de ejecución será de dos meses y todavía queda pendiente de adjudicar la dirección facultativa del proyecto.
En paralelo, el Ejecutivo ha querido resolver el problema con el suministro de diésel en las cocheras con la instalación de dos nuevos surtidores a través de un contrato, por valor de 87.632 euros, que también incluye la gestión del servicio de informática en los garajes. Teniendo en cuenta que se ha fijado un plazo de ejecución de un mes, todo apunta a que los surtidores estarán listos «a finales de marzo». Además, se ha establecido una garantía de 111 meses.
Sobre la estación de autobuses y el estado de su cubierta, el equipo de Gobierno ha dado luz verde a la redacción del proyecto para su impermeabilización. Con una baja del 25,95% sobre el precio de licitación inicial, la intervención fue adjudicada a Ángel Gil Arquitectura por 10.887 euros con un plazo máximo de cinco meses para su presentación.
Expedientes a taxistas
En otro orden de cosas, el Ayuntamiento tiene sobre la mesa una decena de expedientes abiertos a taxistas con distintos «apercibimientos» en sus respectivas licencias. Concretamente, por manipulación del taxímetro, por incumplimiento de la obligatoriedad de plena y exclusiva dedicación a esta actividad y el más grave de todos: la total ausencia de prestación de servicios durante un año.
Una vez iniciada la incoación de los expedientes, los propietarios de las licencias tendrán la posibilidad de presentar alegaciones. En cualquier caso, Barriada es consciente de que se enfrentan a posibles sanciones «graves o muy graves». Sobre todo el taxista que estuvo un año sin ejercer la actividad, dado que podría «perder la licencia».
Por otro lado, la primera convocatoria de exámenes en 2026 para obtener el permiso de taxista se llevará a cabo «a mediados de marzo». Según detalló Barriada, entre 2020 y el año pasado se han transferido 40 licencias y 61 personas han superado las pruebas. Sea como fuere, de aquí al próximo ejercicio se prevén ocho jubilaciones. Como curiosidad, además, cabe remarcar que la última licencia (la número 186) se concedió hace casi 22 años; el 2 de noviembre de 2004 para más señas.