PURI DÍEZ/ TÉCNICO DE INTERVENCIÓN EN ADICCIONES
«La adicción no llega sola, es síntoma de que algo le ocurre a la persona»
Puri Díez recuerda el miedo en los primeros días de funcionamiento de Proyecto Hombre ante el rechazo vecinal. «Fue complicado ven, venir cada mañana y encontrarte a un montón de gente en medio... Fue duro y al mismo tiempo ilusionante».
Puri Diez es técnico de intervención en Proyecto Hombre y una de las cuatro profesionales que empezaron a prestar servicio.
Fue una de las cuatro personas con las que arrancó Proyecto Hombre en Burgos. No fue fácil. Cuatro fueron los primeros jóvenes que decidieron aparcar la heroína para siempre y recomponer sus vidas. 35 años después sigue en el despacho de Proyecto Hombre escuchando historias que no dejan de sorprenderla, apuntalando voluntades para volver a empezar.
«La adicción al final es un síntoma de que algo le ocurre a esa persona, y hay que encontrar qué es lo que les ha pasado en sus vidas que no se han dado cuenta, es un proceso que genera mucho sufrimiento, pero también mucha liberación», apunta.
En ese camino de autodestrucción y recuperación del adicto quien peor se habla es el mismo. «Están más preparados para un reproche que para escuchar un elogio y les ayudamos a hablarse bien a uno mismo y es un proceso muy bonito y enriquecedor, pero también un trago duro y con situaciones difíciles de digerir», reconoce.
«Los inicios fueron complicados, venir cada mañana era tela… Fue duro, recuerdo que pasaba miedo… Pero también fue muy bonito había ilusión, ganas de hacer cosas», resume. Un movimiento vecinal en contra, el pavor y la desinformación en torno a la adicción a la heroína, el VIH y la delincuencia asociado a esos consumos.
«Venías a trabajar y encontrabas a un montón de gente que se te ponía en medio, te abucheaban y no te dejaban entrar, y otro grupo que nos ayudaban y nos hacían un pasillo, fue difícil». El tiempo y el trabajo diario permitió dejar atrás esos tiempos.
Hoy Proyecto Hombre reúne a 6.000 personas para moverse en bicicleta con el Día de la Bici, los premios y reconocimientos se suceden. Se encuentran con personas que han logrado recomponerse y salir adelante. «Hay más información, las familias advierten antes los problemas, no tienen miedo en pedir ayuda y saben que estamos aquí», señala. Una intervención temprana permite reducir el impacto de daños que las adicciones con y sin tecnología puedan generar en la persona.