Adiós a Pablo del Barco, referente burgalés de la poesía y el arte visual
Poeta, traductor, editor y artista visual, Pablo del Barco, fallecido a los 82 años, deja una obra diversa y una huella propia en la cultura de Burgos
Pablo del Barco, durante la presentación de su fundación en Burgos.
La cultura burgalesa pierde a una de sus voces más singulares con la muerte de Pablo del Barco, poeta, artista visual, traductor, editor y estudioso de la literatura española e iberoamericana, fallecido a los 82 años. Nacido en Burgos en 1943, Del Barco construyó una trayectoria extensa y personal, marcada por la escritura, la experimentación plástica y una defensa constante de la poesía visual como territorio de creación y de pensamiento. Su funeral tendrá lugar este viernes a mediodía en Burgos.
Su nombre quedó ligado durante décadas a una obra difícil de encasillar, situada entre la palabra y la imagen, y también a una intensa labor intelectual. Doctor en Filología Hispánica, fue profesor de literatura española de la universidad de Sevilla, crítico literario e investigador de figuras como Manuel y Antonio Machado, además de acercar al castellano la literatura portuguesa y brasileña mediante traducciones de autores de primer nivel. Esa doble condición de creador y estudioso definió buena parte de su recorrido público.
Del Barco fue además uno de los nombres asociados en España al desarrollo y la difusión de la poesía visual. Su trabajo en este ámbito no se limitó a la producción artística, sino que se extendió a la organización, edición y promoción cultural. A lo largo de los años realizó exposiciones, impulsó proyectos propios y defendió una forma de entender el arte en la que el lenguaje no se agotaba en la lectura, sino que también se miraba.
En los últimos años había reforzado su vínculo con Burgos. En abril de 2024 presentó la Fundación Pablo del Barco, una iniciativa con la que aspiraba a reivindicar a artistas caídos en el olvido y a prestar apoyo a creadores de edad avanzada. Aquel proyecto resumía buena parte de su manera de situarse ante la cultura como autor y también como alguien empeñado en preservar legados para evitar que determinadas trayectorias quedaran sepultadas por el tiempo.
Esa voluntad de rescate atravesó igualmente su trabajo sobre los Machado, reivindicando en especial la figura de Manuel Machado, a quien consideraba insuficientemente valorado. Esa persistencia en revisar la tradición, discutir los relatos asentados y devolver visibilidad a autores relegados formó parte esencial de su perfil intelectual.
La desaparición de Pablo del Barco deja en Burgos y fuera de Burgos la huella de un creador de larga trayectoria, vinculado a la poesía, a la plástica y al pensamiento literario, que mantuvo hasta el final una mirada activa sobre la cultura. Su obra, repartida entre libros, traducciones, estudios, exposiciones y proyectos editoriales, queda como testimonio de una vida entregada a la creación y a la defensa de la palabra en todas sus formas.