Julio cierra con 315 parados más en Burgos
El mercado laboral burgalés registra el primer repunte tras varios meses de descensos, aunque mantiene un balance interanual positivo
Un hombre limpia el escaparate de un establecimiento comercial en Burgos.
El paro aumentó en Burgos durante el mes de julio hasta las 12.481 personas desempleadas, 315 más que en junio, lo que supone un incremento del 2,59%. La subida pone fin a la buena marcha que había marcado la evolución de este indicador, dada la sucesión de descensos mensuales encadenada durante la primera mitad de 2026. No obstante, este frenazo no implica marcha atrás. Y es que, pese al incremento mensual, la comparación con julio de 2025 es favorable. En concreto, la provincia cuenta con 67 parados menos que hace un año, un descenso del 0,53%. La tendencia general se mantiene, por tanto, en positivo, aunque la reducción del desempleo muestra un ritmo más contenido que el observado en ejercicios anteriores, pues la caída interanual es menos pronunciada.
Por sexos, el perfil de personas en búsqueda activa de una oportunidad laboral tiene, invariablemente, rostro femenino. De las 12.481 personas inscritas en las oficinas de empleo, 7.569 son mujeres y 4.912 hombres. Por edades, el grueso del paro se circunscribe a los mayores de 25 años, que representan 11.597 desempleados, mientras que los menores de esa edad suman 884 personas, distribución que apenas varía.
Por sectores económicos, los servicios vuelven a concentrar la mayor parte del paro, con 8.756 personas, casi siete de cada diez desempleados registrados en la provincia. Le siguen la industria, con 1.428 desempleados; el colectivo sin empleo anterior, con 1.123; la construcción, con 734, y la agricultura, con 440. También este reparto mantiene el mismo patrón.
El aumento del paro puntual durante julio tampoco se reparte de forma homogénea entre las distintas actividades económicas. Los servicios aportan 156 de los 315 nuevos desempleados, prácticamente la mitad del incremento mensual. También aumenta el desempleo entre las personas sin trabajo anterior (94), así como en la agricultura (36) y la industria (33). La construcción constituye la única excepción, al registrar un leve descenso, de cuatro personas para ser exactos, respecto al mes anterior.
Burgos
La tasa de paro en Burgos, por debajo de la media nacional, cae un 10% respecto a 2025
Diego Santamaría
Pese al repunte mensual, la evolución a largo plazo refleja una mejora progresiva significativa. Los 12.481 desempleados registrados este mes constituyen el mejor dato para un mes de julio desde 2008, cuando Burgos contabilizaba 12.976 parados. La diferencia resulta todavía más significativa si se compara con el máximo alcanzado durante el culmen de la crisis económica. En julio de 2013, la provincia llegó a registrar 30.891 personas desempleadas, la cifra más elevada de toda la serie recopilada y difundida por el Servicio Público de Empleo (SEPE). Desde entonces, es decir, en trece años, el paro se ha reducido en 18.410 personas, lo que supone un descenso cercano al 60%.
La comparativa también arroja el impacto de la pandemia. Después de varios años de descenso continuado, Burgos pasó de 16.500 parados en julio de 2019 a superar los 21.000 un año después, tras el confinamiento. A partir de ese momento recuperó la senda descendente hasta situarse por debajo de los 15.000 desempleados en 2022 y continuar reduciéndose en los años posteriores. Los datos de 2026 reproducen esa tendencia de fondo, aunque la intensidad de la mejora se ha moderado y las diferencias interanuales más recientes son ya mucho menores.
Respecto a la contratación, durante julio se registraron en Burgos 11.674 acuerdos de trabajo, cifra muy similar a la del mismo mes del pasado año, cuando se formalizaron 11.726. Del total, 3.760 fueron contratos indefinidos y 7.914 temporales, de manera que uno de cada tres contratos era de los primeros. Entre los acotados a un periodo concreto predominan los vinculados a circunstancias de la producción, mientras que la contratación indefinida mantiene un peso relevante por los cambios introducidos por la reforma laboral.
La contratación volvió a concentrarse principalmente en el sector servicios, con 8.224 contratos, seguido de la industria (2.667), la construcción (441) y la agricultura (342). El reparto por sexo y edad muestra un comportamiento equilibrado, con una mayor concentración de contratos entre la población de 25 a 44 años, tanto en hombres como en mujeres, mientras que los menores de 25 años mantienen también un volumen importante de incorporaciones al mercado laboral.
La comparación histórica muestra una evolución distinta a la observada en el paro. Mientras el desempleo ha mantenido una trayectoria claramente descendente desde los máximos de la crisis, la contratación presenta mayores oscilaciones y permanece relativamente estabilizada en los últimos ejercicios. Los 11.674 contratos registrados este julio apenas difieren de los del año pasado y mejoran los datos de 2023 y 2024, pero quedan por debajo de los casi 15.000 contratos que llegaron a formalizarse durante los meses de julio de 2018 y 2019, antes de la irrupción del coronavirus.
3.610 afiliados más en una año y nuevo récord
Así, mientras el paro registrado aumentó en julio tras varios meses de descensos, el número de personas que cotizan a la Seguridad Social mantuvo un auge sostenido, lo que implica que el mercado laboral mantiene un volumen de empleo superior al de hace un año aunque no llegue a absorber la demanda por completo.
La perspectiva a más largo plazo refuerza esa tendencia. Desde los 142.423 afiliados con los que arranca la estadística en 2012, la provincia incorporaba más de 21.000 cotizantes al sistema.
La afiliación aumentó tanto entre hombres como entre mujeres, aunque el incremento fue ligeramente más intenso entre ellas. La Seguridad Social contabilizó en julio una media de 75.832 cotizantes mujeres, frente a las 73.613 del mismo mes de 2025, mientras que el número de hombres afiliados pasó de 86.518 a 87.907. Por regímenes, el crecimiento volvió a sustentarse principalmente en el Régimen General, que ganó más de 3.600 afiliados en un año, hasta alcanzar los 134.031. También registró un ligero aumento el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, con 22.589 cotizantes, frente a los 22.553 de julio del pasado año. En cambio, descendió la afiliación tanto en el Sistema Especial Agrario, que pasó de 3.778 a 3.619 afiliados, como en el Sistema Especial Agrario del Régimen General, que retrocedió ligeramente de 1.351 a 1.318. Por su parte, el Sistema Especial de Empleados de Hogar fue el único que experimentó un crecimiento apreciable dentro de los regímenes especiales, al aumentar de 2.032 a 2.184 afiliados.