Burgos roba turistas a la provincia con el eclipse y aun así fue la peor de Castilla y León
La capital aumentó las noches de hotel gracias al tirón de los extranjeros que acudieron a contemplar el eclipse, pero en el resto del territorio las visitas cayeron cerca de un 19% y arrastraron el total provincial que bajó un 12,97%, el peor resultado de Castilla y León
Burgos perdió un 13% de viajeros en agosto pese al tirón del eclipse.
La gran esperanza del sector hotelero en Burgos, en gran parte de Castilla y León y el norte de España, para sacar un partido excepcional este mes de agosto estaba puesta en el eclipse solar y los visitantes forasteros que acudirían donde se sabía que el eclipse solar sería total y se apreciaría mejor que en otros territorios. Así las cosas, y pese a los esfuerzos públicos y privados por promocionar Burgos como gran atalaya para contemplar el eclipse, la realidad de los datos estadísticos deja una conclusión que prácticamente contradice lo que se pudo apreciar en las calles de la provincia en aquellos días del mes de agosto y reseña que el eclipse no trajo consigo el maná que el sector turístico esperaba.
Estuvo bien, pero no fue para tanto y eso gracias, sobre todo, a que la capital burgalesa sí fue un imán para los visitantes extranjeros, que fueron, de largo, los más entusiastas con la contemplación del eclipse en la ciudad de Burgos, donde la presencia de foráneos fue muy notoria esos días.
Castilla y León
El eclipse no impide la caída de un 4,5% en pernoctaciones hoteleras y en número de viajeros en CyL en agosto
Europa Press
La disección estadística del mes de agosto revela que la provincia recibió 108.723 viajeros, 16.206 menos que un año antes. La caída del 12,97% fue la mayor de Castilla y León y cuadruplicó el descenso del 3,11% registrado en el conjunto de la comunidad. También disminuyeron las noches contratadas, aunque en menor medida, hasta las 160.187 pernoctaciones, 14.598 menos que en agosto de 2025. El descenso del 8,35% solo fue superado por Segovia, con un 10,42%, y dejó a Burgos lejos tanto de la caída del 3,19% de Castilla y León como de España, donde las noches de hotel aumentaron un 1,38%.
Los turistas extranjeros tuvieron un gran impacto en Burgos capital.
El resultado llama especialmente la atención después de lo ocurrido en julio cuando Burgos alcanzó el mayor número de viajeros registrado para ese mes en 25 años con 108.512 clientes, apenas 211 menos que este agosto que coincidió con el eclipse y las vacaciones estivales. Pero, además, ni en julio ni en agosto la llegada de tantos viajeros se tradujo en un aumento de las noches de hotel y, de hecho, las 160.187 de agosto quedaron lejos de las 174.785 de un año antes.
La caída se concentró sobre todo entre los residentes en España, que fueron 60.742, un 17,09% menos, y además sólo contrataron 100.882 noches, con una reducción del 12,14%. En contraposición, aunque la cifra de extranjeros también cayó (un 7,13%), en ese caso sí se mantuvieron prácticamente las pernoctaciones del año anterior, que sólo bajaron de 59.965 a 59.306.
Los extranjeros salen rentables en los hoteles de la capital
En la capital, sin embargo, el balance fue muy distinto al del conjunto de la provincia, ya que sus hoteles recibieron 62.454 viajeros, un 4,68% menos, pero las noches contratadas por los turistas sí aumentaron (un 0,78% hasta las 89.995) y el comportamiento de los extranjeros tuvo mucho que ver, ya que mientras los clientes españoles disminuyeron un 10,21% y sus pernoctaciones un 5,07%, llegaron un 3,43% más de extranjeros y contrataron un 11,59% más de noches, lo que indica además que prolongaron sus estancias respecto al año anterior.
Más de la mitad de los viajeros que llegaron a la provincia se alojaron en la capital, que consiguió superar ligeramente las noches de agosto de 2025, pero fuera de la ciudad ocurrió algo muy diferente. Se aprecia al descontar las 89.995 pernoctaciones de Burgos de las 160.187 provinciales y se ve que el resto del territorio perdió en torno al 19% de las noches de hotel, una diferencia considerable en un mes en el que el eclipse había atraído visitantes y elevado mucho las expectativas sobre sus posibles efectos en el turismo, con multitud de actividades y propuestas impulsadas por ayuntamientos o la Diputación. Pese a todo ello, en imán atractor de la ciudad de Burgos fue demasiado potente. De nuevo, el mes no fue para tanto.
Dormir en Burgos fue bastante más caro
Uno de los posibles motivos de que las expectativas no se consumaran puede tener que ver con una explicación muy sencilla. Ante la expectativa de una gran demanda, los precios no se quedaron quietos y eso pudo retraer a los viajeros que más miran el bolsillo. Los datos avalan esa deducción, ya que el comportamiento de los viajeros españoles coincidió además con un considerable encarecimiento del alojamiento en agosto, cuando los hoteles de la provincia ingresaron una media de 90,80 euros diarios por cada habitación ocupada, frente a los 82,66 de agosto de 2025. Y si alojarse en la provincia fue más caro, en la capital subió aún más y los hoteles facturaron en promedio por cada noche de hotel 98,37 euros, casi nueve más. Quienes se desplazaron a Burgos con intención de pasar la noche después de contemplar el eclipse se encontraron, por tanto, con un alojamiento sensiblemente más caro que el del verano anterior.
El turismo nacional cayó un 17,09% en un agosto con alojamientos más caros.
A mayores, los casi 91 euros de media provincial superaron en unos cinco euros el promedio de Castilla y León y situaron a Burgos entre los territorios con las habitaciones más caras de la comunidad. Segovia registró el valor más elevado, con 100,73 euros por habitación ocupada, mientras que Burgos quedó por encima de la media autonómica en un agosto en el que el coste del alojamiento pudo pesar especialmente en las decisiones de los visitantes nacionales.
En Burgos, con los alojamientos próximos a los 91 euros de media en la provincia y a los 100 en la capital, se produjo una caída del 17,09% entre los viajeros nacionales, muy superior a la registrada entre los extranjeros. El coste pudo influir especialmente entre quienes llegaban desde otros lugares de España y tenían más posibilidades de buscar una habitación fuera de la provincia o regresar a sus domicilios después del eclipse si se encontraban los precios caros para hacer noche. Los extranjeros, por su parte, tuvieron una evolución diferente y la capital es donde mejor se aprecia, puesto que no solo llegaron un 3,43% más, sino que sus pernoctaciones crecieron un 11,59%, mientras entre los españoles descendieron tanto los viajeros como las noches contratadas. Esa diferencia permitió a los hoteles de la ciudad superar ligeramente las pernoctaciones de agosto de 2025 pese a recibir menos clientes en conjunto. Dicho con otras palabras, el turista extranjero les salió más rentable.
Menos hoteles y habitaciones, pero mayor ocupación
Los hoteles trabajaron en agosto, además, con bastante menos oferta que un año antes, dado que sólo permanecieron abiertos 169 establecimientos, 18 menos, con 4.178 habitaciones frente a las 4.807 de agosto de 2025, según los datos que aporta la Encuesta de Coyuntura Turística del INE. Las plazas disponibles pasaron de 9.178 a 8.037 y el empleo también disminuyó, de 1.278 a 1.140 trabajadores. Aunque las pernoctaciones cayeron un 8,35%, el número de habitaciones disponibles lo hizo todavía más, un 13,09%, por lo que la ocupación subió del 64,85% al 68,56%.
Con menos habitaciones disponibles y una proporción mayor de ellas ocupadas, también aumentaron los ingresos que los hoteles obtuvieron por su oferta. La media diaria por cada habitación disponible pasó de 55,52 euros en agosto de 2025 a 63,59 este año, la cifra más alta publicada por el INE para un mes de agosto en Burgos desde 2021.
La reducción de la oferta fue mucho menor en la capital, donde permanecieron abiertos 56 hoteles frente a los 62 del año anterior y las habitaciones disponibles bajaron de 2.000 a 1.929, mientras las plazas pasaron de 3.869 a 3.752. Al mismo tiempo, las pernoctaciones crecieron ligeramente y la ocupación de las habitaciones alcanzó el 81,77%, 3,58 puntos más que en agosto de 2025. Cada habitación disponible generó una media diaria de 80,30 euros, casi diez más que un año antes, y el empleo aumentó de 578 a 610 trabajadores pese a que había seis hoteles menos abiertos.
Los datos de agosto se suman a un año en el que el turismo hotelero burgalés arrastra cifras inferiores a las de 2025. Entre enero y agosto llegaron 623.060 viajeros, un 5,46% menos, y se contabilizaron 934.965 pernoctaciones, con una reducción del 4,88%. Burgos perdió así cerca de 36.000 viajeros en esos ocho meses y registró el segundo mayor descenso acumulado de Castilla y León, únicamente por detrás de Segovia. En el conjunto de la comunidad, viajeros y noches disminuyeron en torno al 2,6%, aproximadamente la mitad que en Burgos, mientras España avanzó un 2,13% en viajeros y un 1,45% en pernoctaciones.