Huelga de profesores en Castilla y León: CCOO y UGT esperan una respuesta «masiva» en Burgos
4.000 docentes de la provincia están llamados a secundar el parón convocado el 4 de noviembre con el fin de mejorar las condiciones laborales en los centros públicos no universitarios. «Mientras la Consejería de Educación no vea que estamos unidos, seguirá dando largas»
María Soledad Sanjuán (UGT) y Jesús Moradillo (CCOO) animan a secundar la huelga de profesores del 4-N.
El último acuerdo suscrito entre la Consejería de Educación y varios sindicatos el pasado mes de julio resultó insuficiente para Comisiones Obreras y UGT. Tanto como para promover una huelga de profesores en Castilla y León, el miércoles 4 de noviembre, con ocho puntos sobre la mesa ante la falta de avances en negociaciones posteriores. Y con la firme convicción, en el caso de Burgos, de que habrá una respuesta «masiva» por parte de los docentes.
4.000 profesores de centros públicos no universitarios están llamados a secundar el parón en la provincia tras varios meses de movilización exigiendo «compromisos reales» a Educación. Se da la circunstancia, curiosamente, de que la nueva consejera, María del Valle Ares, tomaba posesión de su cargo este mismo lunes. Y aunque la huelga sigue en pie mientras se realiza un «llamamiento» al resto de sindicatos, tanto UGT como CCOO tienen la «mano tendida». Dejando claro, eso sí, que «no se negocia con excusas».
«Mientras la Consejería no vea que el profesorado está unido, seguirá dando largas», manifestaba el secretario general de Enseñanza de Comisiones Obreras en Burgos, Jesús Moradillo, animando a participar de forma activa en una huelga cuyo principal objetivo es que los docentes -desde los interinos hasta los equipos directivos- «se expresen con claridad sobre sus condiciones laborales».
Desde UGT, su secretaria provincial de Enseñanza de Servicios Públicos, María Soledad Sanjuán, lamentó que «la Consejería se limita a escuchar y no a resolver». De hecho, ambos sindicatos consideran que el parón es la única salida tras el acuerdo alcanzado en septiembre de 2025. Después, hubo numerosas conversaciones para reclamar mejoras y el cumplimiento de lo pactado hasta que «el diálogo ha dado de sí».
El primero de los ocho puntos que plantean CCOO y UGT es un «salario digno», máxime cuando el complemento autonómico lleva 20 años congelado. Eso ha provocado, tal y como apuntó Moradillo, una «pérdida de poder adquisitivo mientras se nos exige cada vez más»; de ahí la petición de que se revise al «alza». Además, se solicita que los interinos que hayan trabajado un mínimo de cinco meses durante el curso escolar cobren los meses de verano.
También urgen estos dos sindicatos que se reconozca la trayectoria docente de manera adecuada, no obligando «a elegir entre carrera profesional y sexenios» sino percibiendo ambos complementos. En tercer lugar, se pide un calendario público adecuado con «plazos aceptables».
La reducción de horas lectivas para los profesores mayores de 55 años supone uno de los grandes escollos de la negociación. Mientras otras organizaciones dieron por buena la propuesta de Educación, Comisiones y UGT rechazan su aplicación de manera paulatina. Aparte, se oponen frontalmente a cualquier tipo de «recorte salarial» a raíz de su entrada en vigor.
«Menos burocracia y duplicidades y más personal administrativo y de servicio». Un punto inevitablemente ligado al siguiente, basado en la reivindicación de plantillas estables, más numerosas y con un mayor número de especialistas para garantizar de manera efectiva la «atención a la diversidad». De lo que se trata, según enfatizó Moradillo, es de que «ningún niño se quede sin apoyo».
Los dos últimos puntos se centran en la conciliación del trabajo y la salud, con «menos sobrecarga y más prevención del riesgos», y presupuesto suficiente para disponer de «centros públicos del siglos XXI y equipamientos dignos». Una vez resumidos los puntos junto a su compañera de UGT, Moradillo quiso poner de relieve que «las mejoras de la educación pública nunca se han regalado, se han conquistado».
A poco más de una semana para la huelga, con concentraciones previstas frente a la Dirección Provincial de Educación y la Delegación Territorial de la Junta en Burgos, no se puede descartar un posible acercamiento de posturas entre la Consejería y los sindicatos. De no ser así, Sanjuán avanzó el establecimiento de un «calendario en función de los resultados» que contempla «otro tipo de acciones» más allá del 4-N.