El plan de digitalización turística, a falta de instalar las nuevas señales
El Ayuntamiento prepara el pliego para licitar este contrato, pendiente de financiación. El proyecto incorpora QR, 'beacons' y NFC para ampliar la información sobre el patrimonio y sumará referencias a la Vía Aquitania y Ars Burgensis
Imagen de señalización turística.
El largo camino para materializar el plan de digitalización turística pergeñado por el Ayuntamiento de Burgos se aproxima a su fin. Lo intuye, mejor dicho, a falta como está de la instalación de los elementos físicos que sustituirán a los indicadores actuales, ajados, obsoletos y víctimas del vandalismo. Incorporarán las nuevas señales las tecnologías ya diseñadas para la ocasión en fases previas, que facilitarán a los visitantes zambullirse de forma autónoma en los tesoros que acumula la ciudad.
El área municipal competente trabaja en la elaboración de los pliegos para licitar este último contrato, aún pendiente de dotación presupuestaria. El proyecto se ha articulado en varias fases para sufragarlo, al menos en parte, con fondos europeos. El edil responsable, Carlos Niño, prefiere no dar plazos para la instalación definitiva, que depende de una financiación todavía sin concretar. No obsta tal circunstancia, asegura, para avanzar en la tramitación previa y agilizar el procedimiento, de tal forma que, en cuanto se disponga de los fondos, pueda ejecutarse.
Cabe recordar que la andadura de esta iniciativa arrancó en agosto de 2025 con la adjudicación a la empresa Sismotur S.L. del estudio previo y la elaboración del manual de señalización turística peatonal digital de Burgos. El contrato, financiado con fondos europeos del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD), se adjudicó por 27.830 euros, impuestos incluidos, frente a los 39.879 euros del presupuesto de licitación. El trabajo, con un plazo de ejecución de tres meses, debía definir un modelo homogéneo para la señalética de la ciudad, actualizar sus contenidos y sentar las bases para incorporar tecnologías de señalización inteligente.
El documento resultante, de alrededor de medio millar de páginas, estableció los criterios técnicos y la ubicación de los nuevos elementos. La renovación abarcará los principales monumentos del casco histórico, las estaciones de tren y autobuses, los recursos patrimoniales situados fuera del centro y el Camino de Santiago a su paso por el término municipal. La actuación pretende poner fin a la dispersión de indicadores de distintos proyectos, al deterioro de los existentes y a las carencias de orientación que afectan, entre otros, a los peregrinos.
Una vez definido el modelo, el Ayuntamiento avanzó a comienzos de 2026 en la segunda fase, centrada en el desarrollo tecnológico, con una inversión prevista de 207.000 euros. La última etapa corresponde ahora a la ya citada instalación de los postes y las señales físicas. Niño explica que el tiempo transcurrido desde la definición del proyecto permitirá incorporar al listado de hitos nuevos puntos de interés que cobraban protagonismo en el último año y no estaban previstos inicialmente, como el trazado de la Vía Aquitania y las iniciativas turísticas promovidas por Ars Burgensis.
La renovación en cuestión no se reduce a un lavado de cara de las señales dispersas por la ciudad. El modelo diseñado contempla la integración de tecnologías de señalización inteligente, como los códigos QR, los dispositivos 'beacon' basados en conexión Bluetooth de baja energía (BLE) y la comunicación de campo cercano (NFC). El objetivo es que "los visitantes puedan acceder desde sus teléfonos móviles a información ampliada sobre los edificios, los recursos patrimoniales y los itinerarios turísticos, sin necesidad de recurrir a aplicaciones complejas", detalla el concejal.
Cada tecnología ofrece una forma distinta de interactuar con el entorno. Los códigos QR permiten consultar contenidos digitales mediante la cámara del móvil, mientras que los 'beacons' emiten señales para transmitir información contextual a los dispositivos cercanos, a su paso por los postes. Por su parte, la tecnología NFC posibilita el acceso a contenidos al aproximar el teléfono a un punto de lectura compatible. Estas herramientas facilitarán "una visita más autónoma" y completa.
Plataforma Inteligente de Destino
En paralelo, el Ayuntamiento de Burgos se encuentra inmerso en la segunda fase de la Plataforma Inteligente de Destinos (PID), centrada en el desarrollo tecnológico y la integración de datos. La sensorización destinada a cuantificar los flujos de visitantes ya está operativa y recaba datos desde el pasado mes de agosto. Esta etapa contempla "la conexión de distintas fuentes de información y la configuración de los primeros cuadros de mando, sistemas de monitorización y herramientas de análisis", según detalla la web creada al efecto.
Una vez concluida, el proyecto entrará en una fase piloto para probar y validar los primeros casos de uso en un entorno real, antes del lanzamiento y la apertura de la plataforma a los agentes del sector turístico. El último paso será el de consolidación y mejora continua, con la incorporación progresiva de nuevos servicios y fuentes de datos. La iniciativa también está financiada con fondos europeos Next Generation EU, en el marco de la Plataforma Inteligente de Destinos impulsada por la Secretaría de Estado de Turismo y desarrollada por Segittur.
El proyecto facilita además la "colaboración con otras ciudades para intercambiar información, compartir experiencias y generar sinergias en torno a intereses turísticos comunes", señala Niño. Esta cooperación permitiría, por ejemplo, explorar estrategias conjuntas sobre recursos que trascienden el ámbito local, como el enoturismo, de la mano de Logroño, o el Camino de Santiago.