Atapuerca avanza hacia una excavación más sostenible

La Fundación Atapuerca contribuye a mitigar la huella de carbono estimada de la campaña de excavación de 2026 a través del proyecto Motor Verde de Fundación Repsol

Imagen de trabajos de excavación en Gran Dolina.© TOMÁS ALONSO

Burgos

Creado:

Actualizado:

La Fundación Atapuerca refuerza su compromiso con la reducción de su impacto ambiental mediante su participación, por cuarto año consecutivo, en el proyecto Motor Verde de Fundación Repsol. A través de esta iniciativa, contribuirá a mitigar la huella de carbono estimada de la campaña de excavación de 2026 en los yacimientos de la sierra de Atapuerca, mediante un proyecto de reforestación en el bosque de Freixo II, en Pontevedra.

La campaña de excavación reúne cada año a un amplio equipo de investigación y requiere una importante organización logística para garantizar el desarrollo de los trabajos en los diferentes yacimientos. En 2026, la huella de carbono asociada a esta actividad se ha estimado en 13.728 kg de CO₂, teniendo en cuenta tanto los trabajos de excavación como los desplazamientos necesarios para su desarrollo.

Según los cálculos realizados en el marco de Motor Verde, serán necesarios aproximadamente 37 árboles creciendo durante 45 años para absorber esta cantidad de CO₂. Esta actuación contribuye a la recuperación de espacios forestales y pone de manifiesto la importancia de impulsar iniciativas que favorezcan la protección del medio ambiente.

La participación en este proyecto forma parte del compromiso de la Fundación Atapuerca por reducir progresivamente el impacto ambiental de sus campañas de excavación, mediante la incorporación de medidas orientadas a medir, reducir y mitigar el impacto ambiental de una actividad científica que requiere importantes recursos humanos y logísticos.

Cargando contenidos...

La Fundación Atapuerca participa por cuarto año consecutivo en Motor Verde, un proyecto impulsado por Fundación Repsol junto a Grupo Sylvestris para recuperar terrenos degradados mediante la reforestación y la absorción de CO₂. El bosque de Freixo II, en Pontevedra, forma parte de esta iniciativa, que desarrolla actuaciones en España y Portugal para favorecer la recuperación de ecosistemas y biodiversidad, así como la generación de oportunidades de empleo local e inclusivo en el medio rural.