ENTREVISTA JESÚS MANUEL DUEÑAS CEREZO Presidente de la Asociación de Cereales y Fertilizantes (Acefe) de Burgos
«Las subvenciones no perjudican al campo sino todo lo contrario»
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Burgos es la que más cereal produce en España y también la que más fertilizantes consume si el análisis se hace provincia por provincia subraya Jesús Manuel Dueñas. La provincia es, además, segura por la regularidad de los niveles en la producción. Quizás tenga que solucionar un problema de relevo generacional en las explotaciones. Aún así, la agricultura tiene futuro en España, pero varios países producen cereal por debajo del coste de aquí. El presidente de Acefe habla todavía en pesetas; es más fácil de entender.Pregunta.- ¿Qué es la Acefe y cuáles son sus objetivos?Respuesta.- Es una asociación que reúne a empresarios y comerciantes de compra y venta de productos del campo y de la venta de fertilizantes. Aglutina a unos veinte de estos empresarios en la provincia. Los objetivos son claros y, en resumen, se trata de atender desde la asociación las necesidades tanto de los propios asociados como de los clientes y proveedores. También que sea la representación del sector en los contactos que se mantengan con el ámbito político y transmitirle las inquietudes y problemáticas que padecemos.P.- Ustedes no son meros intermediarios…R.- El comerciante de cereales enlaza dos economías fundamentales; es comprar y vender, sí, pero enlaza la economía productiva que genera el agricultor con la del fabricante, que es otro intermediario que fabrica después las harinas y piensos que pone el producto acabado en el mercado. Y eso representa muchos millones de euros. Es un enlace económico que se hace a través de almacenes, operaciones de compra y venta, movimiento de camiones y financiación.P.- ¿Cómo está el campo en Burgos hoy?R.- La crisis económica afecta al campo como lo hace con todos los sectores productivos. Un ejemplo ilustra la situación: las fábricas de fertilizantes han bajado este año un 50 o un 60% el precio de sus productos respecto del año pasado. Al agricultor le cuesta menos, pero también es cierto que ha vendido sus cosechas también por menos dinero.P.- ¿Cuáles son las cifras actuales en el coste de producción del agricultor?R.- Un kilo de cereal, incluyendo el gasoil, los abonos, los fertilizantes … puede rondar las dieciséis pesetas por kilo. Si hace un precio de venta de veinte o veintiuna pesetas, en una producción de 200.000 kilos es un millón de las antiguas pesetas. Hoy España puede tener unos costes medios de producción dependiendo las zonas que ronde de entre las catorce a las dieciocho pesetas.P.- ¿Y cuál es la relación con otros países productores de cereal?R- Por ejemplo Lituania produce cereal a un coste de seis u ocho pesetas y los carga en el barco a un precio de diez u once pesetas para España; y es que somos su objetivo para la venta.P.- ¿Este puede ser el mayor problema al que se enfrenta el sector en su conjunto?R.- Sí claro, si al agricultor le va mal también nos afecta nosotros. Está claro que es mejor trabajar con economías más saneadas. Pero la agricultura, el campo, tiene futuro. Hay estudios que indican que el consumo de carne se incrementará de manera importante para 2020. Y la única manera de producir carne es a través del cereal. Los costes de producción de cereal varían mucho según qué países, pero España está hoy un poco por encima de la media.P.- ¿Y otros competidores de la propia UE como Francia o Alemania?R.- Francia o Alemania producen cereal por dos pesetas el kilo mientras que aquí llegamos a las dieciséis. Las subvenciones en esos países son muy superiores a las que se reciben en España. Yo siempre les he dicho a los agricultores españoles cuando nos hemos reunido que sus mayores competidores no somos los comerciantes ni las cooperativas ni los sindicatos sino los agricultores franceses, más que nada por la proximidad.P.- ¿Tiene que reconvertirse el campo de Burgos?R.- El potencial en Burgos es el cereal; puede impulsarse algo las nuevas tecnologías a través de los biocombustibles; pero la mayor vía es el cereal. Aunque es cierto, creo yo, que debe hacerse una reconversión en nuestro campo: el agricultor debe optar por explotaciones con una superficie mayor, equilibrar y ajustar la maquinaria a las necesidades. Y también entre los almacenistas tendrá que darse una reconversión. Hay que estar a pie de calle, dar servicio al agricultor y tener bien surtidos los almacenes.P.- ¿Las subvenciones son más un problema que un beneficio?R- No, no lo perjudica. A pesar de lo que se cree, la mayoría de las explotaciones han seguido trabajándose. Quizás el problema es que ese dinero se concede para la mejora de la agricultura y no se ha utilizado todo para ese fin. Las subvenciones finalizan en 2013 y tendrán que dar dinero por otras vías para que la agricultura en España tire. Si hay países en Europa que producen cereal a diez pesetas el kilo y en España cuesta quince es aquí donde deberían llegar las subvenciones porque los otros países ya tienen su margen.P.- ¿Son competencia las cooperativas?R.- Sí, pero también somos un complemento porque hacemos operaciones económicas con ellas.P.- ¿Y con los sindicatos agrarios?R.- No existe relación, al menos en Burgos; no hay una disponibilidad. Pero en el ámbito de Castilla y León sí que existe una relación entre los sindicatos del campo y una asociación de almacenistas que engloba a empresas de nuestro sector. Creo que deberíamos poner en común las cosas, pero la relación hoy no existe, está fría, esa es la verdad. ¿Qué es bueno que hablemos? Seguro.P.- ¿El índice de morosidad en el sector es preocupante?R.- Sí, hay morosidad, podría situarse en el quince por ciento.P.- ¿Es muy superior al normal?R.- Sí, porque lo normal es que ronde un tres o un cuatro por ciento. Un quince es mucho dinero.P.- ¿Se conocen las causas de esa morosidad?R.- Las fábricas tienen las producciones muy ajustadas y al agricultor se le paga cuando liquida. Ha habido algunas suspensiones en fábricas.P.- El hecho de que las entidades de ahorro hayan endurecido las condiciones para conceder préstamos convierte a los almacenistas en entidades de préstamos…R.- Hemos sido intermediarios para eso también. Por ejemplo, la fábrica nos paga a sesenta días pero el agricultor necesita liquidez a la semana de entregarnos su producto y adelantamos el dinero. La escasez de crédito a las fábricas también repercute en los proveedores. Y luego al almacenista y a la cooperativa les ocurre lo mismo. Las entidades de crédito están comenzando a no conceder préstamos. Habría que preguntar cuántos créditos conceden y no cuántos no.P.- ¿También el almacenista tiene que modernizarse?R.- Posiblemente sí. Sobre todo en gestión informática y en su empleo para generar información. Hoy muchos agricultores manejan los ordenadores y navegan por internet, por lo que tienen acceso a mucha información sobre nuevas técnicas de cultivo, gestión de producción… y nosotros debemos estar a la altura para cubrir sus necesidades. Seguimos siendo un enlace económico fundamental, eso lo tengo claro. Tenemos que saber transmitir cómo mejorar la producción.P.- ¿Cómo está su sector? ¿Puede haber reconversión?R- Sí, pero le facilito un dato curioso: en todas las provincias de España se ha reducido el número de almacenistas menos en la de Burgos, donde ha crecido. Es un dato importante. Hay más almacenistas que hace tres años.