FIESTAS
Los salenses difrutan con el Desfile de Carrozas y la Gala Poético Musical
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C. GARCÍA / SalasLos salenses están disfrutando a lo grande de sus Fiestas Patronales. Y si el sábado fue el día del desfile de carrozas y grupos de animación, que tuvo una notable espectacularidad, aunque había mucha separación entre los componentes que integraban el cortejo, lo que hizo deleitar a una gran concurrencia ayer tomó el relevo, en un plano bien diferente, la Gala Poético Musical.Esta cumplía su cuadragésima edición y este aniversario tuvo sus consecuencias. Una: el tema del concurso literario asociado fue la leyenda de los Siete Infantes de Lara; dos: el mantenedor fue Julián Ruiz Molinero, a la sazón alcalde salense que promovió la convocatoria.Con esos ‘palos’, y un bello día en el ambiente tanto social como atmosférico, los jardines del Palacio Municipal acogieron, bajo un refrescante toldo del Ejército, la exclusiva propuesta que aúna poesía –proporcionada por los ganadores del certamen referido- y música –interpretada por la banda ‘Alfoz de Lara’-.Para ir dando entrada a cada una de las partes del evento, Pilar Duque Huerta se encargó de ofrecer con elegancia y sin corsés unas ajustadas pinceladas de los intervinientes. Y en ese orden, apareció Domingo García Ruiz, salense de nacimiento, para declamar parte de su obra ‘Herederos de una estirpe’ y siguió, desde el escenario, el palentino Manuel Sánchez Gorjón que emitió ‘La gran traición está servida’, composición de ocho sonetos que resumen la vida de los ‘Siete Infantes de Lara’.Antes de que Ruiz Molinero, regidor salense entre los años 1970 y 1983, interviniera, poniendo el broche de oro a la gala, la presentadora glosó la trayectoria del mantenedor que también ha conseguido algún premio en el certamen poético, iniciado en 1974 bajo la denominación ‘Salas camina hacia el milenario’.Y con unos breves comentarios previos para soltar la emoción y parte de los nervios, Don Julián habló con su natural donosura provocando sonrisas sentimentales en sus convecinos, que aplaudieron a lo largo de su intervención, jalonada con referencias a las “justas florales” y otras vicisitudes de su querida ciudad.Uno de los pasajes que merecieron el aplauso fue la propuesta de solicitar que los sarcófagos de los ‘Siete Infantes de Lara’ que se encuentran en el monasterio de Suso, en San Millán de la Cogolla, sean trasladados a la ciudad milenaria que «les cuidaría mejor».Entre las palabras se fueron intercalando diferentes interpretaciones musicales dirigidas por José Ignacio González, todas ellas recibieron el correspondiente agasajo del auditorio y desembocaron en el himno a Salas, en cuya factura tomó la batuta Raúl Contreras. Y así concluyó la cita, especial muestra de la idiosincrasia salense.El ‘Chispazo’, primer premioEn el concurso de carrozas y grupos de animación, la preciosista recreación de la peña ‘El Chispazo’ sobre ‘Alicia en el país de las maravillas’ recibió el primer premio, y las gentes del barrio de Santa María, que ofrecieron una mayestática actuación del conocido ‘Waka, waka’, se alzaron con la principal distinción en el apartado de grupos de animación, que año tras año va cogiendo más auge.