El Gobierno Vasco duda del futuro de la Denominación de chacolí de Burgos
Anda advierte que será un proceso largo durante el cual se mantendrá la vigilancia
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Miranda
Parece que la decisión de las Cortes regionales de iniciar los trámites administrativos necesarios para crear una denominación de origen propia para el chacolí del norte de la provincia ha calmado los ánimos del Gobierno Vasco, al menos de momento.
Ayer, el viceconsejero de Agricultura del Ejecutivo de Patxi López, José Luis Anda, valoraba positivamente la medida, entendiendo que ésta era «una de las soluciones que tenía Castilla y León para hacer las cosas conforme a la ley». «No se puede hacer la casa empezando por el tejado, produciendo y embotellando vino blanco de forma fraudulenta e irregular bajo la denominación de chacolí y luego tratar de regularizar la situación y de generar innecesariamente un conflicto», subraya.
Eso sí, el propio Anda matizaba sus palabras poniendo en duda las posibilidades de desarrollo de la iniciativa. No en vano, afirma, crear una denominación de origen es «un procedimiento largo, que puede llevar cinco o seis años». Un procedimiento que además exige el cumplimiento de una serie de condiciones «muy exigentes», ligadas a la calidad, la historia, la vinculación a la tierra y el volumen de producción que luego «tienen que aprobar la Unión Europea», por lo que los productores burgaleses tienen todavía muchas barreras que superar.
Lejos de echarse para atrás ante estas impresiones, la Junta de Castilla y León volvió a salir ayer en defensa del chacolí del norte de la provincia. Y lo hizo con ironía. «Porque no somos vascos, si no diríamos que hacemos el mejor vino del mundo», afirmaba apenas unas horas después el portavoz del Ejecutivo Autonómico, José Antonio de Santiago-Juárez.
Controles
Por su parte, mientras dure el largo proceso de creación de la denominación de origen, el Gobierno Vasco seguirá exigiendo el estricto cumplimiento de la Ley. Por eso la Administración vasca intensificará los controles para sacar del mercado los vinos blancos que se comercialicen con el nombre de chacolí (con todas sus tipografías) «sin serlo» y que comunicará a la Junta de Castilla y León, entre otras instituciones, los fraudes que detecte «para que actúen en su ámbito». Una exigencia que ya ha sido recogida por la Junta, aunque en todo momento se ha dejado claro que éste no es un asunto "prioritario".
Sea como fuere, parece que una vez dados estos pasos en firme, el Gobierno Vasco ha renunciado a acudir a los tribunales en defensa de los intereses de los productores de Álava, Vizcaya y Guetaria. A pesar de ello, recuerda Anda, la vía judicial «siempre estará abierta en caso de que haya incumplimientos».
Lo que sí hará el Gobierno Vasco en breve será poner en marcha una campaña para distinguir con una pegatina a los establecimientos de hostelería que sirven chacolí de las tres denominaciones de origen vascas para que el consumidor «tenga todas las garantías de calidad y seguridad alimentaria exigibles».