Briviesca «tiembla de gozo» entonando el Himno en el Día Grande de las fiestas patronales
El tenor Miguel de Alonso cumplió 30 años de presencia ininterrumpida en este señalado acontecimiento
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GERARDO GONZÁLEZ / BriviescaEl ecuador de las fiestas patronales de la capital burebana, que marca la festividad de San Roque, tiene un momento inigualable en la plaza Mayor con el canto del Himno a Briviesca. Este acto, netamente popular, tiene la facultad de unir a todos los asistentes durante su desarrollo bajo una única premisa: mostrar el orgullo de ser briviescano. De la fuerza del momento da fe que personas de todas las edades unen sus voces para conseguir que Briviesca se exprese con una sola, potente y emocionada voz.Este vínculo no solo reúne físicamente a miles de personas en el espacio de la plaza sino que gracias a las nuevas tecnologías los briviescanos ausentes siguen en todo el mundo este emotivo acto.El sentimiento de unión no deja indiferente a nadie y son muchos los que, aun no siendo briviescanos, acuden cada año en esta fecha para vivir el momento. Tal es el caso de Miguel de Alonso cuyo vínculo para con Briviesca y su himno, que lleva cantando desde hace 30 años, es tan profundo que la emoción se aprecia en sus solos.El acompañamiento del pueblo, cuyas estrofas preñadas de sentimientos completan el momento, hacen que pasado, presente y futuro se fundan en una sólida y contundente expresión de amor a la tierra.Es difícil que cuando Fray Justo Pérez de Urbel tomó la pluma a principios del pasado siglo imaginaría que su canto a Briviesca se convertiría en algo de tan profunda raíz en el corazón de las siguientes generaciones de briviescanos.Asimismo, el maestro Rafael Calleja difícilmente se hubiera atrevido a pensar que décadas después miles de personas sentirían una emoción en lo más profundo con su composición tras esperar durante todo un año el día de San Roque.Previamente a este acto principal, se celebraron los tradicionales eventos en honor al patrón San Roque que, siguiendo la tónica de estas fiestas, arrancaron con un fuerte calor que no arredró a las miles de personas que llenaban el casco histórico de la ciudad.Así, la procesión del santo patrono y de la patrona abrió la jornada recorriendo el casco antiguo briviescano previamente a la misa en la que actuó la coral polifónica municipal Virovesca.Concluidos los actos religiosos previos el Salón de Plenos del Consistorio acogió la recepción oficial a la que acudieron el presidente de la Diputación, Cesar Rico, así como representantes y miembros de los gobiernos nacional y autonómico.En su discurso el alcalde de Briviesca, José María Ortiz, pidió agilidad y apoyo en las diversas obras de infraestructuras pendientes para la ciudad y comarca. Agradeció la presencia de asociaciones cívicas y de forma especial a las peñas por su especial esfuerzo en estas fiestas. Ortiz expresó de forma especial a los representantes de la Guardia Civil el esfuerzo realizado en estas fechas para que discurrieran dentro de la normalidad.La cultura tuvo un apartado destacado en el discurso del primer edil destacando la consolidación de la representación de la obra dedicada a Santa Casilda fruto de la colaboración de colectivos locales. El acto concluyó con la entrega de los tradicionales escudos a la pregonera, la periodista briviescana Cristina Ortega, el Cronista Oficial de la Provincia, René Payo, y al tenor Miguel de Alonso por su treinta aniversario.