Convenio de las 'goteras'
Rico y Gil Hellín renuevan el compromiso de conservar templos
La Diócesis aporta 200.000 euros, 400.000 la Diputación para el convenio de las ‘goteras’ del que se desentiende la Junta
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J. C. R. / BurgosEl Arzobispado de Burgos y la Diputación plasmaron ayer la firma de renovación del conocido como ‘convenio de las goteras’, a través del cual se pueden recuperar iglesias y ermitas no declaradas Bien de Interés Cultural con las aportaciones de estas administraciones y de los propios ayuntamientos y parroquias y que asciende para este año a 600.000 euros, de los que la Diputación aporta 400.000 y el resto la Iglesia.Son «ocho años de vigencia», recordaba el arzobispo de la Diócesis, Francisco Gil Hellín, y «se ha conseguido mucho en estos años», apuntaba, la lástima es «que no hubiera empezado antes, con lo que habría muchas más iglesias recuperadas».Un convenio del que se ha desvinculado la Junta ya hace unos años pero que para el presidente de la Diputación no tiene demasiada importancia ya que los propios ayuntamientos y la Diputación, «aun no teniendo la competencia legal, también nos preocupamos.Una comisión del Arzobispado se encargará de seleccionar los templos, según recordó el hasta ahora vicario general de la Diócesis, Pedro Sáez Vesga, quien recordó que aún no se ha hecho balance de la campaña Pro templos llevada a cabo este pasado domingo en todas las parroquias de la diócesis.Y es que en la provincia de Burgos hay más de mil iglesias y ermitas con la consideración oportuna y la necesidad de ser reparadas; de ellas un 15%, unas 150, están en situación de ruina. En el periodo de vigencia del convenio, según informaba el ecónomo diocesano la semana pasada, se han aportado un total de 12.511.135 euros en la recuperación de cubiertas y tejados en 500 templos de la provincia de Burgos. Los 12,5 millones, 3,5 los han aportado las parroquias y los ayuntamientos en cuyas iglesias se ha intervenido; 3,8 ha puesto el Arzobispado y otros 5,2 millones de euros han corrido por cuenta de las administraciones provincial y regional.La parte que pone la diócesis sale de las aportaciones directas que se realizan en las parroquias a través de la colecta especial que cada año se realiza en el mes de agosto. Lo lleva haciendo el Arzobispado desde el año 2009 y la reducción cada ejercicio «es mayor. Así, mientras que en 2009 se alcanzó la cifra de 72.121 euros; en 2010 bajó hasta los 59.788 y el año pasado se recaudaron 50.849; caídas del 18% el año pasado con respecto al primero y del 14%, este año con respecto a 2010.