Merindades
Trofagas se someterá al estudio ambiental de la Junta antes de investigar si hay gas pizarra
Para los permisos de exploración no es necesario este trámite pero dadas las especiales circunstancias sociales y el rechazo que genera la técnica del ‘fracking’, la empresa y la Junta han decidido realizarlo
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J. C. R. / BurgosTrofagas se someterá voluntariamente a una declaración de impacto ambiental para aclarar que «nada tiene que ocultar a la sociedad» y que acepta presentar la documentación necesaria y los trámites administrativos, según informan fuentes de la propia compañía energética.La Junta de Castilla y León obligará así a la compañía Trofagas a presentar ante la Administración regional la documentación necesaria para que ésta realice la Declaración de Impacto Ambiental. Según explicó el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Baudilio Fernández-Mardomingo, para los permisos de investigación «no es necesario este trámite ambiental», pero dadas las «especiales circunstancias» sociales y el rechazo que genera la técnica del fracking, la Junta llevará a cabo este trámite._Será la Comisión Provincial de Actividades Clasificadas la que estudie las circunstancias y los condicionantes.Así, la Junta y la empresa toman en consideración las peticiones de ayuntamientos como el de Valle de Mena que reclamaba ya en el mes de abril el sometimiento al trámite ambiental.La misma empresa explica que una vez que se identifica el emplazamiento del pozo, se contactará con las comunidades locales y los propietarios de terrenos. Para construir el pozo se necesita una parcela de aproximadamente poco más de un hectárea. «A continuación se preparará un detallado documento ambiental para su estudio», indican las mismas fuentes.Esta nueva perspectiva que ofrece el sometimiento a la evaluación de impacto ambiental va a retrasar ligeramente el inicio de la investigación en los lugares en los que ya hay permiso de la Junta, caso de Junta de Traslaloma o en Quincoces de Yuso. Aún así, la idea de Trofagas es iniciar las investigaciones, en el mejor de los casos, en el primer trimestre de 2013. ObjetivosEn el estudio ambiental se ha de detallar el impacto potencial de los proyectos de exploración sobre la flora, fauna y el entorno (Red Natura 2000, parques, hábitats y otros elementos protegidos), incluido el subsuelo.Posteriormente se analizarán las estructuras, los edificios o construcciones de valor histórico, las zonas arqueológicas, las necesidades de los habitantes de la zona, el aire y los ruidos, el uso de productos químicos y el transporte.Y el último paso es evaluar el proyecto de construcción, perforación y preparación del pozo y la eventual restauración del lugar. El documento ambiental o estudio de impacto ambiental se envía después a las autoridades locales, autonómicas o nacionales para su revisión, debate y aprobación. Revolución en EE UUTrofagas defiende los experimentos y los resultados obtenidos en Estados Unidos. Expertos en energía como David Pumphrey, del Centro de Estudios Estratégicos (CSIS en sus siglas en inglés) o William Burns, profesor de la Universidad Johns Hopkins, coinciden en que la respuesta es la revolución que la explotación de gas no convencional por la técnica del ‘fracking’ ha provocado en la economía y en el sistema energético norteamericano.Los avances tecnológicos han permitido que «gracias a esta técnica», que fractura la roca para sacar los hidrocarburos contenidos en ella mediante la inyección de grandes cantidades de agua y químicos muy cuestionadas ambientalmente, «el gas no convencional haya pasado de representar del 2 al 30 % del total de gas que produce Estados Unidos en menos de diez años».Al ritmo de producción actual, la administración americana calcula que los recursos recuperables pueden proporcionar gas natural para abastecer a los Estados Unidos durante 100 años.En un contexto de reducción de las reservas de hidrocarburos extraídos de manera convencional y de depresión económica, la administración Obama abrazó e impulsó el ‘fracking’ haciendo suyos los eslóganes con los que lo ha vendido la industria: motor económico, fuente de creación de empleo, de competitividad y de reducción de las emisiones causantes del cambio climático. Reducir la dependencia Algo parecido a lo ocurrido en EE_UU «puede ocurrir en España», aclaran las fuentes de la empresa Trofagas consultadas. Y es que la pretensión es extraer «todo el gas» que hay en el interior, «porque lo hay» y en pocos años pasar a «no depender tanto de terceros países».La idea es que «con el paso del tiempo y el encarecimiento de los hidrocarburos», España «pueda producir su gas y consumirlo» porque desde Trofagas están seguros de que «esta posibilidad es real». Es más, la responsabilidad social de la empresa hará posible reinvertir los beneficios que pueda obtener en la zona de influencia, como ocurre en la actualidad con la central de Garoña.Y es que la inversión que pretende realizar Trofagas en la provincia de Burgos es millonaria. Sobre pasa la inversión los 200 millones de euros y los trabajos que se realicen en las zonas de perforación crearán empleo en estas comarcas, se asegura desde Trofagas. La empresa ha editado una serie de folletos informativos para ofrecer «con toda claridad en qué consiste la técnica» y las características de los proyectos.Una campaña que la Junta también ha iniciado, como confirmaba el delegado territorial, Baudilio Fernández-Mardomingo, entre «los alcaldes de los pueblos» en los que existen ya permisos de investigación en curso.