Al ritmo del tiempo
El reloj del Ayuntamiento es la joya de la corona del Consistorio mirandés
ESTEFANÍA MALDONADO / Miranda
Es, sin duda, de uno de los tesoros más conocidos, pero que más desapercibido pasa para los ciudadanos de Miranda. De mecánica longeva, aunque precisa, acompaña a los mirandeses desde hace más de 60 años con su sereno transcurrir y su cadencioso sonido al que, desde el Centenario de la concesión del título de Ciudad en 2007, acompaña el himno de la ciudad.
Se trata de la corona perfecta para el edificio Consistorial, que data de 1778. De estilo neoclásico, alberga la sede principal del Ayuntamiento de la ciudad y está situado en pleno epicentro del Conjunto Histórico Monumental, en la Plaza de España.
Orígenes
Tras la gran riada que en 1775 arrasó el puente medieval sobre el Ebro en el que estaba ubicada la Torre del Concejo, se decidió encargar a Francisco Alejo de Aranguren la realización de un proyecto que albergase la nueva Casa Consistorial en la entonces llamada Plaza del Rey -después denominada de la Constitución, de la República y finalmente, Plaza de España-, en el espacio que ocupaban los toriles y algunas viviendas particulares. Más información en edición impresa