BUREBA
La potenciación turística del románico precisa 620.000 euros
Dos proyectos han recogido las fórmulas para poner en valor este recurso repartido por toda la comarca
El sector turístico en la comarca burebana actualmente cuenta con mayores posibilidades de desarrollo contribuyendo tanto a fijar población como a incentivar inversiones desde instituciones públicas y promotores privados.Una de las características de la comarca es la alta cifra de núcleos de población, lo que requiere de iniciativas que agrupen al mayor número de éstos para que ninguna zona se quede descolgada de este pujante sector.Así, uno de los elementos patrimoniales más extendido por la comarca burebana, el arte románico, es uno de los que mayor índice de vertebración puede alcanzar. Actualmente se han elaborado dos interesantes proyectos centrados en este recurso con el objetivo de potenciarlo a todos los niveles.Uno de ellos aboga por la creación de un centro de interpretación del románico comarcal que atraiga a los visitantes culturales, y donde pueden conocer sus ubicaciones y características. De forma complementaria se apuesta por una acción más directa de promoción del románico con una amplia acción de señalización in situ de los elementos más destacados y de sus peculiaridades.apoyo de Adeco BurebaCabe destacar que en la práctica totalidad de los elementos del patrimonio arquitectónico, religiosos o laicos, ya cuentan con algún tipo de señalización promovida por el grupo de acción local Adeco Bureba.Uno de los aspectos más decisivos a la hora de determinar la viabilidad de la puesta en valor de este recurso abundante en la comarca es el económico, habiéndose fijado en torno a 620.000 euros la cifra para su posible puesta en marcha, incidiendo en los estudios en la positiva repercusión en la cifra de visitantes al territorio.La puesta en valor del románico burebano acarrearía un importante efecto positivo dentro del nicho turístico cultural de la comarca. Así, tradiciones seculares e historia tendrían un catalizador de cara al exterior que redundaría en beneficios a nivel general.En muchos casos, las ermitas románicas se ubican en puntos con un valor paisajístico de primer orden, como la de Río Quintanilla en las Caderechas. Otras dan a conocer historias singulares como la de Piérnigas en cuyo acta de creación como villa fue testigo el Cid, según recogen los documentos. Incluso algunas son parte de la antigua Vía de Bayona, con Monasterio de Rodilla como máximo exponente, en la que los primeros peregrinos caminaban en dirección a Santiago de Compostela.La restauración de los templos románicos en la comarca en los últimos años ha permitido salvaguardar la integridad de los más reconocidos lo que sienta una importante base para los proyectos de promoción. En su conjunto, se contabilizan dentro de la comarca burebana más de veinte ermitas, total o parcialmente románicas, algunas de ellas en franco abandono y cuya puesta en valor podrían marcar su futuro.valores añadidosUno de los valores añadidos del románico burebano es que pese a ser construcciones edificadas en su práctica totalidad a mediados del siglo XII e incluso inicios del XII destaca la gran variedad y estilos de esta arquitectura.Esto hace que tanto para los estudiosos como para los visitantes culturales en un recorrido corto se puedan contemplar construcciones con notables diferencias entre sí.Incluso se encuentran las ‘firmas’ de los constructores en dos de ellos, San Fagun y San Andrés, en Los Barrios y Soto de Bureba.Esto resulta excepcional dentro de las costumbres de la época en el románico rural, que corría a cargo de cuadrillas itinerantes de canteros y constructores.De hecho, una de estas singularidades de los canteros que trabajaron en La Bureba se encuentra en una de las más olvidadas y cuya desaparición total es casi segura a medio plazo. Pese a su dispersión geográfica la existencia de una red de carreteras que comunica prácticamente todas ellas en la comarca es una de las ventajas para el aprovechamiento de este recurso.