BUREBA

La Bureba reafirma su lealtad a Santa Casilda

Desde hace más de dos siglos, Briviesca revive una romería que nació con el objetivo de frenar la peste

Los romeros en la campa del santuario de Santa Casilda dan cuenta de la paellada popular.-G.G.

Publicado por
GERARDO GONZÁLEZ / Briviesca
Burgos

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Briviesca renueva su voto comprometido con Santa Casilda hace 221 años con la Rogativa de la Tabera, que tiene su primera referencia documental en 1794 cuando la peste asolaba la ciudad. El origen del Juego de la Taba tiene su vinculación con este evento religioso.Desde entonces, el compromiso adquirido por el Consistorio de Briviesca con su ya entonces patrona Santa Casilda de peregrinar hasta su santuario en romería para poner freno a esa epidemia de peste se mantiene hoy más vivo que nunca tanto en su aspecto religioso como en la vertiente más laica.En su origen esta rogativa era, en todo, igual al resto que se celebraban en todas las parroquias hace más de dos siglos, tiempo en las que el pueblo fiel, presidido por el sacerdote, salía en procesión cantando las Letanías Mayores o de los Santos. Era habitual acudir en romería al Santuario de Santa Casilda, pero su singularidad -que la otorga el apelativo de ‘Tabera’- surgió directamente de la iniciativa popular sin saberse fecha concreta aunque se la supone casi simultánea al acto religioso.La crónica histórica recoge que la gran devoción que esta rogativa tenía entre los briviescanos hacía que durante la romería Briviesca se quedaba casi sin gente y los que quedaban en la ciudad, en ausencia de las autoridades, que estaban en Santa Casilda, aprovechaban para jugar a ‘los prohibidos’ lo cual era ilegal y se producían abusos y desórdenes en un día en que las autoridades civiles y religiosas estaban cumpliendo una obligación religiosa.En un alarde de pragmatismo y para evitar estos excesos y no prohibir la diversión que constituía el juego, éste se autorizó durante un día pero en Santa Casilda. Allí, con la presencia de las autoridades se tendría controlada la situación y por otra parte se daría gusto al pueblo optando los briviescanos por el juego de la taba y descartando el resto de los existentes.No se puede concretar con certeza el motivo por el que la taba fue escogida, pero en este peculiar entendimiento entre autoridades y pueblo se debió de buscar el menos comprometedor para saltarse la ley. Aprovechando que se le consideraba un juego habitual de niños, su antigüedad, el hecho de utilizarse un hueso de cordero e incluso su cita bíblica todos dieron su aprobado.El juego de la taba tiene muchos siglos de historia. la referencia más lejana se tiene en la escultura griega del siglo V antes de Cristo del célebre escultor Policleto ‘Astragalizonta’, ‘La jugadora de tabas’.Tras este entente, el formato de la Rogativa ha permanecido casi inalterado en su aspecto religioso. Se procesiona la cruz parroquial hasta la Plaza de Santa Casilda en la ciudad antes de emprender camino hacia el santuario.Allí a la entrada del mismo es recibida por la cruz de Santa Casilda con un ‘beso’ tras lo cual emprenden juntas la procesión. Después tiene lugar el oficio religioso previo al momento en el que las autoridades abren de forma oficial el ‘Juego de la Taba’ en las puertas del templo.El aspecto organizativo ha evolucionado con el paso del tiempo. Era costumbre desde sus inicios que el Ayuntamiento distribuyera entre los romeros pan y vino, pero en los primeros años de la década de los 50 el entonces alcalde, Marino Linares, introdujo la costumbre de añadir al pan y al vino un plato de paella.Una decisión motivada porque en aquella época el arroz escaseaba y se racionaba, y el Ayuntamiento de Briviesca decomisaba el arroz de ilícita procedencia. De esos ‘alijos’ aprehendidos, se invitaba a los romeros.Una vez desaparecida la prohibición del comercio de arroz, la costumbre se institucionalizó y arraigó de tal forma que en la actualidad el Ayuntamiento de Briviesca continúa organizando el popular menú a un módico precio.Una de las señas de identidad de los briviescanos es su apego incondicional a las tradiciones de sus mayores y la Tabera es uno de sus exponentes más claros.El pacto suscrito hace dos siglos entre autoridades, clero y pueblo se mantiene intacto, incluso en momento de absoluta prohibición como el franquismo. El juego no se practica más que en este día preciso. Se termina ‘La Tabera’ y hasta el año que viene.

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