1.326 burgaleses reciben de los seguros 8,4ME por las riadas
Miranda fue el municipio más afectado por el desbordamiento del Ebro y presentó 795 reclamaciones / Se han atendido el 98% de las solicitudes
Los Bomberos de Miranda proceden a una evacuación debido al desbordamiento del Ebro.-MARCO REMÓN
BURGOS
El Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) ha indemnizado a 1.236 burgaleses del norte de la provincia como Miranda de Ebro y Las Merindades con un total de 8,4 millones de euros por las riadas ocurridas a finales del mes de enero y principios de febrero que causaron numerosos destrozos en pueblos, infraestructuras, casas y cultivos. El organismo dependiente del Ministerio de Economía y Competitividad había gestionado a fecha de 30 de julio el 98% de las solicitudes recibidas entre las personas que tenían asegurado sus bienes.
El organismo ministerial calculó en su momento que el desembolso de las indemnizaciones por la crecida de los ríos en la provincia de Burgos ascendería a nueve millones de euros, una cifra muy cercana a la alcanzada hasta ahora, a falta de gestionar los siniestros pendientes.
Miranda fue, con bastante diferencia, la localidad más afectada con el desbordamiento del río Ebro, que se llevó por delante todo lo que encontró en su camino a su paso por la ciudad. Así queda reflejado en los expedientes resueltos por el Consorcio, ya que de las 1.326 peticiones de indemnización tramitadas, 795 correspondieron a Miranda, mientras que a gran distancia le siguen las 182 de Villarcayo, las 80 de Medina de Pomar, las 77 de Frías y las 50 de Valle de Tobalina.
Los seguros han desembolsado hasta el día de hoy un total de 29 millones de euros entre las tres comunidades afectadas por las avenidas que tuvieron lugar a principios de año y que supusieron las peores inundaciones desde el 1980, según informa Ical.
A la vista de los datos del organismo, Cantabria se llevó la peor parte al acumular 1.501 solicitudes de indemnización por un importe de 12,2 millones de euros. Junto a la provincia de Burgos, Vizcaya fue otro de los territorios que más sufrió los desbordamientos de los ríos con 1.126 reclamaciones y un desembolso de 4,2 millones. Asimismo, también se registraron siniestros en otras zonas como Navarra, La Rioja, Álava y Guipúzcoa.
El Consorcio calcula que el coste por los episodios de riadas de enero y febrero podría alcanzar los 38 millones de euros -una vez resueltas la mayor parte de las solicitudes presentadas- a causa del «reducido número de siniestros de importancia con peritación aún no concluida». No en vano, los últimos casos en resolver son los más complejos. Además, se ha de atender también a los siniestros comunicados con retraso o donde la documentación presentada es escasa.
meses de incertidumbre
Las consecuencias del temporal del 31 de enero, con evacuaciones, cortes de tráfico en el norte de la provincia o la gran inundación del camping de Frías, fueron inimaginables pese a las previsiones. La respuesta desde las instituciones no se hizo esperar. Al día siguiente, el consejero de Economía de la Junta, Tomás Villanueva, anunció la aprobación de una línea de préstamos blandos de hasta 150.000 euros para las empresas afectadas, mientras que el por entonces alcalde de Miranda, Fernando Campo, informaba de la creación de un protocolo estándar de actuación frente a riadas.
El Ebro volvió a rugir, aunque en menor medida, el 16 de febrero, cuando la polémica entre el Consistorio mirandés y la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) se encontraba en su punto más álgido, dado que la Corporación exigía a la CHE que asumiese todos los daños causados por las inundaciones. Ya en marzo, mientras la Diputación esperaba concretar un catálogo de daños, el delegado territorial de la Junta en Burgos, prometió interceder por los afectados ante los gobiernos regional y central para abordar las compensaciones que ya se están tramitando.