Encuentran un obús al serrar un pino en una fábrica de Regumiel
El artefacto se descubrió en la empresa ‘Maderas de María’ / Aunque al parecer no estaba cargado, los agentes del Tedax de la Guardia Civil procedieron a su explosión controlada
El proyectil ya fuera del pino.-ECB
Nunca antes, en los veintitrés años que llevan serrando pinos en la fábrica ‘Maderas de María’ -en la localidad pinariega de Regumiel de la Sierra-, se había vivido una situación igual. Un obús de la Guerra Civil rompía la calma habitual de la labor diaria de los trabajadores al aparecer por sorpresa en el corazón de uno de los pinos que se procedía a serrar. Toda una odisea que terminó en la mañana de ayer cuando éste fue desactivado por la Unidad de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos.El pino, de 10,5 metros de largo, se introdujo en la sierra el pasado viernes para su corte habitual, y fue entonces cuando se escuchó de repente un estruendo enorme, quedando la sierra destrozada por completo. «Sacamos el pino y vimos que había algo metálico en su interior, como a un metro de distancia de la base», explica Jaime De María, uno de los socios de la empresa zumelina. «La verdad es que no sabíamos lo que podía ser, y lo retiramos sin darle mayor importancia hasta el lunes, en que procedimos a cortar con el hacho y sacar lo que había dentro hasta que vimos que era un obús, como una bala de gran tamaño», añadió.Fue ayer martes a primera hora de la mañana cuando desde la empresa pinariega se procedió a informar de lo sucedido a la Guardia Civil de Quintanar de la Sierra, que inmediatamente activó el protocolo establecido pata este tipo de incidencias. Los agentes de la Unidad de Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (Tedax) acudieron a la empresa ubicada en el polígono industrial Campablo, y trasladaron el artefacto a un a una zona segura para su total destrucción mediante el empleo de cargas especiales controladas.Al parecer, el artefacto de unos 25 centímetros de largo no estaba cargado aunque los técnicos se lo llevaron para su estudio e investigación. «No se produjo una gran explosión, sonó como el tiro de una escopeta, un poco de humo y nada más», explica De María, quien reconoce haber vivido este hecho desde la tranquilidad. «La verdad es que no teníamos ningún miedo, aunque ahora lo piensas y al saber que era un obús, siempre te queda la cosa de que si hubiera tenido pólvora podría haber explotado», señala.Recuerda que en otras ocasiones han aparecido dentro de los pinos piezas metálicas, como puntas o cosas así. «Pero es la primera vez que nos encontramos algo como esto y la verdad es que ha sido una sorpresa tremenda», confesó.La madera procedía de una zona de Segovia, en concreto de Navafría. Cómo ha llegado ese obús al interior del pino sólo puede tener una explicación. «Se supone que se quedó clavado allí cuando era un pino joven y a la medida que fue creciendo y cogiendo envergadura, el obús se integró en el tronco hasta tal punto que por fuera no se apreciaba para nada», explicó el empresario pinariego intentando entender qué hacía allí ese arma de la guerra.Maderas de María es una de las empresas pinariegas con mayor crecimiento, una sociedad cooperativa que cuenta en su plantilla con diez trabajadores y realiza madera estructural, cepill ados y tratamientos con la marca de garantía Pino Soria-Burgos.