Rubena y Campolara estrenan ‘el plan’ de calderas de biomasa
Con este proyecto piloto Agenbur costea el 60% de los 60.800 euros de coste de sendas instalaciones y ofrecerá charlas a los vecinos para incentivar este sistema
La alcaldesa de Campolara charla con Rico y con el alcalde de Rubena poco antes de la firma de los convenios.-S. O.
Los ayuntamientos de Rubena y Campolara serán los primeros en poner en marcha un proyecto piloto impulsado por la Diputación -a través de la Agencia Provincial de Burgos (Agenbur)-, con el que incentivar el uso de biomasa en el mundo rural. Así, «el primer paso será la instalación en sendas localidades de una caldera de biomasa en cuya financiación contarán con la aportación del 60% por parte de Agenbur en forma de subvención directa», explicó el presidente provincial, César Rico. Junto a él firmaron ambos convenios de colaboración María Amparo García e Ismael Ruiz, alcaldes de Campolara y Rubena, respectivamente.Rico explicó que, en el caso de Campolara, se instalará una caldera de pellets en el centro social local que supondrá un coste de 24.865 euros, de los que Agenbur financiará el 60% del mismo. «Una aportación que nos ayudará mucho, ya que para un pueblo como el nuestro, con apenas 100 habitantes, es una inversión que solos no podríamos haber realizado», agradeció la alcaldesa.Igual agradecimiento expresó el responsable municipal de Rubena, quien comentó que, en su caso, la ayuda supondrá la mejora de la instalación de una caldera de pellets en el edificio municipal de la rehabilitada Casa del Cura, con una inversión esta vez de 36.068 euros, de los que de nuevo Agenbur aportará el 60%. «Se mejora así un sistema que conocemos ya desde hace unos cuatro años en que instalamos la primera, y que se ha traducido estos años en un ahorro en el gasto y en la emisión de CO2», afirmó.«Pero sobre todo en una mayor actividad tanto en el Consistorio como en el consultorio médico, el bar y la vivienda que hay sobre éste, pues antes el elevado gasto hacía que apenas se pusiera en marcha la vieja calefacción, y con ello que tampoco se utilizaran mucho estas dependencias», confesó el alcalde de Rubena.Ruiz recalcó por ello, la importancia de que las administraciones ayuden a que este tipo de proyectos lleguen al mundo rural. «Porque el uso de la biomasa repercute en el pueblo pero también en toda la provincia, pues está a disposición de los consistorios y también de los vecinos».De hecho, Rico destacó que otro de los pilares de este proyecto piloto es la realización por parte de los técnicos de Agenbur, de charlas informativas dirigidas tanto a los técnicos municipales de las localidades como a los vecinos, buscando incentivar el uso e instalación de estos sistemas en las viviendas particulares.Recordó por ello que en el caso de Campolara, de forma paralela a la instalación de la caldera en las dependencias municipales, se ha aprobado ya una ordenanza que reduce la tasa del ICIO (Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras), en actuaciones de los vecinos que incluyan este tipo de sistemas, «a modo de boificación para animarse a ello», comentó Rico. Propuesta en la que también trabaja Rubena.Rico añadió que la propuesta que ahora se inicia con estos dos ayuntamientos burgaleses, «está abierta a todos los municipios de menos de 20.000 habitantes que lo soliciten y quieran sumarse a esta iniciativa incluida en el Plan Burgos Rural 2015-2020. El impulso de la biomasa es así uno de los pilares de dicho plan de trabajo, «ya que de hecho, la provincia ocupa una posición destacada en este sector, al contar con la segunda mayor superficie forestal española». Riqueza a potenciar con este tipo de programas «que apoyaremos tras la solicitud de ayuntamientos y de la propia población del mundo rural», remarcó Rico.