Treviño confía en el PNV para consumar su anexión a Álava
El Condado espera que los nacionalistas vascos supediten su apoyo al PP en los presupuestos al futuro del enclave / Rico se ampara en el Estatuto de Autonomía
Representantes políticos de Treviño y La Puebla de Arganzón con César Rico y Borja Suárez (derecha) ayer en el Palacio Provincial.-RAÚL G. OCHOA
Cambian las formas pero no los anhelos de segregación del Condado de Treviño. Quedó ayer patente durante la primera reunión entre la nueva alcaldesa, Elena Ramírez, y el presidente de la Diputación, César Rico. La cordialidad marcó la pauta en este cruce de posturas enfrentadas con el acuerdo marco para la prestación de servicios conjuntos con Álava como telón de fondo. Flanqueados por el portavoz provincial, Borja Suárez, y el concejal de La Puebla de Arganzón, Andrés González, ambos dirigentes expusieron sus respectivos puntos de vista sin llegar a una solución que a juicio de Ramírez «no es fácil» y además deberá tomarse «en Madrid».Aparte de analizar los «pros y contras» de un escenario político que genera conflictos territoriales, la alcaldesa de Treviño planteó dos alternativas viables para lograr la anexión al País Vasco. Por un lado, retomar la Ley de Enclaves. Por otro, modificar el Estatuto de Autonomía de Castilla y León.En este segundo supuesto, Ramírez señaló que si el Gobierno promoviese una iniciativa de tal magnitud los dirigentes provinciales «no van a negarse ni poner obstáculos». Lo confirmaba minutos después el propio Rico al esgrimir que «si se reforma la Constitución todos cumpliremos la Constitución». Mientras tanto, recordó que el actual marco jurídico «ampara» a la Diputación para «seguir trabajando por los vecinos del Condado de Treviño».En su búsqueda de la «solución definitiva», los representantes políticos de Treviño y de La Puebla de Arganzón se encuentran en plena ronda de contactos «con todos los partidos de Álava, Burgos y Castilla y León». Al mismo tiempo, miran de reojo al PNV con motivo de las negociaciones que mantiene con el Partido Popular para apoyar los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Y es que según Ramírez, los nacionalistas vascos han incluido en su batería de reivindicaciones la anexión del Condado a la provincia de Álava. «Ojalá fuera así», apostilló González, mientras que Rico afirmaba desconocer la existencia de esta posible baza.Como era de esperar, la reunión también sirvió para estudiar los primeros pasos que se darán para el cumplimiento del acuerdo marco entre las diputaciones de Burgos y Vitoria para la prestación conjunta de servicios en el enclave durante los dos próximos años. Desde Treviño, la «fecha de caducidad» de este convenio podría marcar la transición de sus anhelos segregacionistas.Sin embargo, la Diputación aborda este acuerdo desde un punto de vista coyuntural que debe regirse por las competencias de cada entidad pero sin entrar en «competencias exclusivas de la Comunidad Autónoma». Además, Rico subrayó que lo más importante en estos momentos es empezar a definir el desarrollo de cada uno de los puntos a tratar mediante la celebración de reuniones sectoriales entre los técnicos de ambas instituciones bajo la supervisión de sus respectivos responsables políticos.Amén de remarcar que la negociación «punto por punto» de cada uno de los convenios «va a tardar» y por tanto no va «a surtir efecto al día siguiente de la firma», Ramírez consideró que la prestación de servicios en este acuerdo marco es «limitada», de ahí sus dudas respecto al fin de los empadronamientos de algunos de sus vecinos en Vitoria. Asimismo, reiteró que el Condado de Treviño no es una zona limítrofe sino un enclave, insistiendo así en su idea de que se trata de una vía transitoria.Por otra parte, el presidente provincial aseveró que la firma del convenio tendrá lugar «próximamente», en cuanto él y su homólogo alavés «cuadremos las agendas». Y aunque no pudo precisar una fecha exacta, confirmó que se llevará a cabo «este mes».