Poza ensalza su legado salinero con demostraciones en directo
Decenas de personas descubren los métodos tradicionales de extracción en la villa
La Asociación de Amigos de las Salinas coordinó la demostración y animó a participar a los asistentes.-G.G.
La iniciativa de promoción turística Sal por Poza continúa despertando el interés de los visitantes que acuden a la villa salinera para conocer de primera mano su variado patrimonio histórico, cultural y etnográfico de la localidad. La localidad sabe jugar con sus recursos y cuenta con dos anfitriones de lujo. De nuevo, la gitana Esmeralda y Rabelín animaron a los asistentes a seguir los pasos de los antiguos salineros pozanos para conocer su historia en profundidad. Como no podía ser de otra manera, la ruta teatralizado finalizó en el Valle de Rusalado. Allí tomaron el relevo los miembros de la asociación de Amigos de las Salinas con su tradicional demostración de extracción de sal al estilo tradicional de la zona. Junto a las explicaciones del presidente del colectivo, Narciso Padrones, los herederos de los seculares salineros mostraron las técnicas que incluso hoy en día se usan para extraer la sal del enorme depósito subterráneo del Diapiro. Así, el regado de las eras, la progresión en la evaporación del agua y el recogido del preciado ‘oro blanco’ pozano se realizó sin romper las reglas de este milenario oficio. La asociación volvió a poner el oficio en valor con el objetivo de mantener intacto un legado etnográfico abierto a futuros salineros participaron en el trabajo y a los más pequeños de la casa, que demostraron su destreza ante el público mientras cosechaban aplausos. Las antiguas salinas de Poza constituyen en la actualidad uno de los escasos referentes de patrimonio industrial en Castilla y León, hasta el punto de contar con la declaración de ‘Sitio Histórico’, ya que origen supera los 2.000 años de antigüedad. La explotación comercial de las salinas de Poza comenzó con la ocupación romana y su ‘oro blanco’ fue objeto de deseo desde los emperadores de la época hasta las Casas Reales de España durante siglos. De aquella lejana época, el legado más visible es el clásico método de extracción de la sal del interior de la tierra mediante la inyección de agua -similar al empleado en Las Médulas para la extracción de oro- que la convierte en una explotación única en el mundo. Por este motivo, hace unos años se recuperó un antiguo casetón y su correspondiente ‘caña’, con una profundidad de 40 metros, que se dotó de un torno, bolsa de piel de cabra y canales de madera de pino serrano con la que se extraía la salmuera y se transportaba hasta las pilas exteriores, que también fueron reconstruidas en su emplazamiento original, pues por efecto de la gravedad el casetón se ubica en la zona alta del salero y hace llegar la salmuera hasta las eras de evaporación. Una ruta perfectamente señaliza guía al visitante desde este punto inicial hasta la zona donde se ha reconstruido, siguiendo el modelo y materiales tradicionales, una era de extracción de sal y su correspondiente choza. Se decidió además que su estructura se construyese con vigas de tres siglos de antigüedad recuperadas y transportadas a las salinas por la Real Cabaña de Carreteros de la Sierra de Pinares, tal y como se hacía siglos atrás. Al tratarse de un lugar único en Castilla y León, junto a las salinas se ubica en la antigua Casa de Administración de las Reales Salinas, el único Centro de Interpretación sobre la sal que existe en la comunidad autónoma. El propio edificio es en sí mismo un destacado ejemplo de arquitectura del siglo de la Ilustración al haber sido edificado en el año 1786 durante el reinado de Carlos III y en su interior el visitante puede conocer en detalle el proceso de obtención de sal y el trabajo de los salineros de forma estricta.