Valle de Zamanzas pelea por dar a conocer su inquieta actividad
Es finalista en el certamen del Congreso de Medio Ambiente, que reconoce proyectos nacionales de entidades locales menores en pos de la sostenibilidad
Este fin de semana tuvo lugar un nuevo curso del programa ‘Piedra y Semilla’, en concreto sobre la micología.-ECB
El proyecto de mejora y reactivación que el Consistorio de Valle de Zamanzas inició años atrás, en algunos de cuyos capítulos ha logrado la implicación de diversidad de entidades públicas y privadas, es uno de los finalistas de la nueva edición de los premios bienales con los que el Conama (Congreso Nacional de Medio Ambiente) distingue las mejores iniciativas locales en pos de la sostenibilidad. «Estamos encantados porque nos muestra que no lo debemos estar haciendo tan mal, en nuestro intento de revitalizar el mundo rural con todo tipo de iniciativas», comenta el alcalde, Juan José Asensio.Proyecto (por el que se puede votar en www.premioconama.org/premios 18) que ya logró este mismo año el galardón a la calidad ambiental en los Premios Provinciales de Medio Ambiente que la Diputación entregó el mes pasado. «Y dentro del cual damos cabida a propuestas de todo tipo, y con diversos colectivos y asociaciones, variedad con la que se enriquece el conjunto».Y es que como detalla, se pretende dar forma a iniciativas que den actividad a este entorno rural, pues a pesar de incluir sólo 6 localidades y cerca de 100 habitantes, «ocupa 20 kilómetros cuadrados de extensión en el Norte de la provincia, la mayoría protegidos al ser parte del Parque Natural Hoces del Alto Ebro Rudrón o pertenecer a la Red Natura 200, entre otras protecciones», detalla.De ahí que la finalidad sea dar forma a propuestas que protejan este entorno natural a la par que incentivar su gestión económica y la lucha contra la despoblación.Asensio remarca cómo en el contenido del proyecto presentado al certamen, pueden verse algunas de las muchas iniciativas realizadas en 2017 y 2018. Entre ellas, la reciente construcción de un edificio diáfano de usos múltiples, el cambio a una cooperativa energética o la sustitución de las luminarias públicas a led, todas las iniciativas con el fin de reducir el gasto energético.Pero también la reconversión de un viejo autobús en biblioteca itinerante, el proyecto turístico ‘El Ebro Escondido’ -en colaboración con Merindad de Valdivielso y Valle de Manzanedo-, o la puesta en marcha de un mercado local y un mercado ecológico en 12 municipios de la zona. «Punto de encuentro de vecinos y productores comarcales, que pueden de esta forma llevar sus productos a vender e intercambiar, a la par que se incentiva la actividad empresarial, y con ello la creación de empleos y asentamiento de población».En total, un proyecto compacto que ha dado lugar a una inversión total de más de 87.000 euros, derivados de fondos municipales propios así como ayudas de la Diputación y la Junta, se concreta en las conclusiones del documento.Propuestas a las que se suma la nacida en colaboración también con el grupo de acción local Ceder Merindades y con finalidad formativa, que ha tenido este fin de semana un nuevo capítulo.‘Piedra y semilla’Se trata del programa ‘Piedra y Semilla’, que el sábado y domingo acogió un curso sobre la micología, continuando así con la serie comenzada hace dos semanas con ‘Fruticultura aplicada’, y a las que seguirán el 10 y 11 de noviembre ‘El cultivo de las plantas aromáticas’, y el 24 y 25 ‘La ganadería de la raíz al futuro’.Asensio explica que se trata de acercar al público algunas de esas cosas «que este rico entorno rural nos ha dado siempre, y cuyo valor se ha olvidado -como la recogida de plantas o de setas, la elaboración de miel o la antigua plantación de frutales-, iniciativas que podrían volver a retomarse, revitalizando de nuevo este entorno», reitera.De ahí que el primer paso puedan ser programas como éstos, abiertos a todos los públicos y ofrecidos por expertos, que en el caso de este fin de semana reunió a 40 personas interesadas en saber más.