RIBERA
La Ribera se rebela contra las medidas del consejero de Sanidad
Los alcaldes de Campillo, Adrada de Haza y Hontangas exigen a la Junta que se mantengan los ambulatorios
La alcaldesa de Adrada de Haza junto al de Hontangas y el de Campillo.-ECB
El globo sonda que el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, lanzó hace unos días sobre la posibilidad de cambiar los ambulatorios de los pueblos por una sanidad más centralizada - basada en un buen sistema de transporte-, ha encontrado respuesta en una comarca ribereña que ya lo advierte: planteará batalla. «Hay que luchar y lucharemos», afirma el alcalde de Campillo de Aranda, Teodoro Bartolomé.Convencidos de que la Sanidad afecta a todos y no puede depender de siglas políticas, el alcalde del Partido Popular comparece ante los medios junto al alcalde de Hontangas, José Antonio Fernández (de Ciudadanos), y la alcaldesa de Adrada de Haza, Elena Miguel (del PSOE). ¿El objetivo? Escenificar una unión de partidos contra un problema que puede poner en riesgo la pervivencia del mundo rural.Y es que, según explican, el déficit de especialistas médicos está llegando a una situación crítica que afecta tanto a pacientes como a unos profesionales con, cada día, mayor carga de trabajo. «Desde que a principios de verano cogió baja la médico que atendía a Adrada, Campillo, Hontangas y Torregalindo se nos está atendiendo de mala manera… unos días se pasa consulta a una hora, otros a otra y a veces no hay siquiera», lamenta Fernández, consciente de que «los médicos suplentes terminan haciendo seis o siete pueblos, una barbaridad», remarca.El panorama, lejos de mejorar, empeorará en los próximos meses con jubilaciones y traslados. Por el momento, en diciembre se jubilará el de Gumiel de Izán y en mayo seguirá lo hará el que atiende a Villalba, Ventosilla y La Aguilera. En total, 9 médicos que ponen a la comarca en alerta.«No es solo dar recetas»«Como no haya una solución pronto van a conseguir que la gente abandone los pueblos», rechazaba el alcalde de Hontangas.Los tres ediles coinciden: la atención primaria no solo consiste en dar recetas médicas. «Se establece una confianza mutua y eso no se puede perder», reclama Bartolomé.A nivel práctico, la alcaldesa de Adrada de Haza, Elena Miguel, centra la atención en el colapso que esta situación de precariedad en la comarca puede suponer para las urgencias del hospital Santos Reyes y las urgencias de Atención Primaria (Suap). «No podemos estar toda la vida con parches; necesitamos soluciones», urge con la mirada también puesta en enfermería.La rueda de prensa tenía lugar en la misma mañana en la que UGT enviaba un comunicado acusando a la gerencia local y regional de «pésima gestión de los recursos humanos». En su opinión, parte de la fuga de especialistas se debe a contratos precarios que se actualizan «mes a mes o solamente con guardias. No se fideliza con contratos dignos a los trabajadores que han demostrado su valía», reprochan desde FeSP-UGT mientras dejan una advertencia que no pasa desapercibida: «Muchos de los facultativos ya han realizado su jornada anual completa».