RIBERA
Sanidad promete buscar médicos para reforzar las Urgencias de Primaria
Antonio María Sáez Aguado acudirá «si hace falta» a otras provincias
El consejero de Sanidad, Antonio María Aguado, en Aranda de Duero.-L. V.
Consciente de que la falta de médicos obligó el lunes a limitar la guardia del Servicio de Urgencias de Atención Primaria de Aranda de Duero, desde las 3 de la tarde hasta las 8 de la mañana del martes, a una celadora y dos enfermeras derivando a todos los pacientes que requiriesen atención médica al hospital Santos Reyes, el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, contempla ya la posibilidad de recurrir a médicos de familia de otras áreas de salud distintas de Burgos para reforzar las Urgencias en la capital ribereña. Y es que el plan inicial de obligar a los médicos de familia de la ciudad a cubrir tres guardias mensuales en el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) de 21 horas en total no ha cuajado. Según los propios datos que ofreció el consejero ayer en una rueda de prensa en Valladolid, el 90% de los médicos están «exentos de guardias». El principal motivo es que la mayoría han cumplido los 55 años y por ley están liberados.En el ambulatorio Sur, por ejemplo, de los 10 médicos de familia sólo tres están en condiciones de hacer guardias, pero una no hace al tener una reducción de jornada –por cuidado de un hijo- y otra las dejará en breve porque cumple 55 años. En el ambulatorio Norte más de lo mismo: de los 11 médicos, únicamente tres cumplen los requisitos. Lo mismo ocurre en Rural, donde de 15 sólo hay dos menores de 55 y una de ellas los cumple en agosto. «Esto no es solución porque al final se quema siempre a los mismos», lamenta la coordinadora del ambulatorio Sur, Eva Asensio.Una «buena noticia»Partiendo de este problema, el consejero estudia la opción de recurrir -si hiciera falta- a otras áreas de Salud como complemento a los setenta médicos de área de Burgos. La decisión supone un soplo de esperanza. «Es una buena noticia porque necesitamos gente», apremia Asensio.Dicho esto, Sáez Aguado hace un llamamiento a la calma al concretar que esta ausencia de médicos en la guardia del lunes al martes «no ha supuesto incidencias asistenciales». «A las 21 horas había 20 pacientes en Urgencias atendidos con el refuerzo de la urgencia hospitalaria, por lo que se atendió con normalidad en términos del número de pacientes», aseguró.Y aunque ayer la normalidad regresó con dos médicos de guardia, el consejero no descarta que en un momento concreto se acumulen bajas laborales que provoquen este tipo de circunstancias, aunque para evitarlo, señaló, se están «moviendo todos los recursos» de la Atención Primaria. Malestar profesionalAguado no entró, sin embargo, en el malestar generado en el Servicio de Urgencias del hospital Santos Reyes, que tuvo que cubrir el cierre de las urgencias del SUAP casi sin previo aviso. Con seis médicos operativos de los 10 de plantilla por tres bajas y una marcha de un médico a otro destino, el director de la unidad de Urgencias, Javier Hernández, apelaba en este periódico a la responsabilidad de la Atención Primaria. «Nosotros hemos estado con siete de los 10 médicos de baja durante 15 días y no nos hemos quedado nunca sin médicos», reprochaba el lunes al recordar que mientras los médicos de Atención Primaria trabajan de lunes a viernes -más las tres guardias del SUAP que están obligados a hacer al mes-, ellos están mañanas, tardes, noches, fines de semana y festivos.Para la coordinadora del ambulatorio Sur, el problema debe solucionarse desde la Gerencia y no entrar en ataques entre compañeros porque cuando «Primaria va mal el hospital va mal y cuando el hospital va mal primaria va mal». «Estamos en el mismo barco», responde con preocupación porque el nivel de estrés comienza a hacer mella. «Estamos todos muy quemados», admite.En su opinión, una de las soluciones que puede ayudar a mejorar las cosas es una mayor concienciación de los ciudadanos para que hagan un uso responsable tanto de las urgencias del SUAP como del Santos Reyes. «Una calentura de una niña no es una urgencia como tampoco lo es una tos de cuatro días», insiste la coordinadora del ambulatorio Sur al recordar que el 90% de las dolencias que llegan no son urgentes.IndignaciónLa precariedad asistencial ha despertado la indignación de vecinos, colectivos y grupos políticos. En un comunicado, Ciudadanos exige medidas. «No es de recibo que la excusa que se repite de forma machacona sea la de que es una problema general y por la falta de médicos», censura el concejal, Francisco Martín Hontoria.También se ha pronunciado el grupo municipal de Podemos. «El personal médico y sanitario ha advertido, en numerosas ocasiones, sobre la imposibilidad de cubrir el servicio si no se tomaban soluciones urgentes, pero las esperadas medidas no acaban de llegar», lamenta el concejal y aspirante a la Alcaldía de Aranda, Andrés Gonzalo, convencido de que con su inacción, la Administración ha empeorado aún más las cosas «provocando que la saturación profesional del personal que permanece en activo sea inasumible».